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19/11/2018 07:17 CET | Actualizado 19/11/2018 07:17 CET

Resistencia a los antibióticos: un problema de todos

Pixabay
Bacterias.

Estamos en noviembre y como cada año se celebra la Semana Mundial de Concienciación sobre el Uso de los Antibióticos. Alguna persona aún se preguntará: ¿por qué tenemos que dedicarle una semana a este tema? Pues bien, porque la resistencia a los antibióticos ya es un problema de salud pública más que reconocido a nivel global. El número de muertes anuales atribuibles a infecciones por bacterias resistentes alcanza ya cerca de 30.000 personas en Estados Unidos y algo más en Europa, siendo España uno de los países europeos con un mayor número de casos, con más de 1.800 muertes anuales. Además de estas cifras alarmantes, y según el informe recién publicado "Stemming the Superbug Tide" de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el impacto económico es considerable: se calcula que las complicaciones derivadas de esta situación pueden llegar a costar una media de 3.500 millones de dólares americanos -alrededor de 3.070 millones de euros- a cada uno de los países de renta alta. Claramente, es hora de reaccionar y tomar medidas.

¿Qué ha llevado a que nos encontremos en esta situación? El mal uso y abuso de los antibióticos junto con una sobreprescripción y la automedicación que se viene llevando a cabo a lo largo de los años son las causas que han favorecido la aparición de bacterias resistentes y, en consecuencia, el aumento en el número de casos de infecciones causadas por estas bacterias inmunes a los tratamientos disponibles.

Pero, además de la aparición de resistencias, otro de los factores que contribuye a que se trate de un problema global, que no conoce fronteras, es la diseminación de estas resistencias, es decir, la expansión de los genes de resistencia a los antibióticos y las patógenos que los contienen. Las bacterias son transportadas de un lugar a otro a través de los alimentos, de los animales de consumo pero también a través de nuestro cuerpo: se desplazan con nosotros y, junto con nuestras maletas, también nos las llevamos de viaje.

Se han reportado un gran número de cepas aisladas de pacientes en hospitales de diferentes lugares del mundo

Un ejemplo paradigmático es el nombre de un grupo de betalactamasas de espectro extendido, que confieren resistencia a los carbapenemos, antibióticos de último recurso utilizado cuando la bacteria causante de la infección ya no responde a los tratamientos convencionales. Se llaman NDM de "New Delhi metallo-beta-lactamase". ¿Y por qué tiene este nombre tan exótico? Pues porque se describió por primera vez hace diez años, al ser aislado en Suecia de un paciente procedente de la India que había sido tratado por una infección urinaria en un hospital de Nueva Delhi antes de viajar al país nórdico.

A partir de este momento se han reportado un gran número de cepas aisladas de pacientes en hospitales de diferentes lugares del mundo, tratándose en la mayoría de casos de personas que habían viajado recientemente al subcontinente indio.

Concretamente, en España, fue nuestro equipo liderado por el Dr. Jordi Vila, director de la Iniciativa de Resistencias Antimicrobianas de ISGlobal, quienes publicamos en 2011 el primer caso de NDM-1, aislado de un paciente que volvía de sus vacaciones en India donde ya sufría fuertes diarreas, dolor abdominal y fiebre, la conocida como "diarrea del viajero".

Otro estudio publicado en 2014 por nuestro grupo recogió datos de pacientes que volvían de viaje de países tropicales y subtropicales entre 2009 y 2011 con esta misma afección observando que India era el país de procedencia más ampliamente asociado a bacterias resistentes.

Este tipo de estudios son de gran importancia tanto para entender de qué manera se diseminan y expanden las resistencias globalmente

Pero, ¿cuál es la situación actual, casi una década más tarde? Para contestar a esta pregunta, el Dr. Ignasi Roca, en colaboración con el Servicio de Medicina Tropical y Salud Internacional del Hospital Clínic de Barcelona, acaban de iniciar un estudio en el que pretenden estudiar la prevalencia de estos determinantes de resistencia en pacientes que vuelven de viaje con la "diarrea del viajero".

Este tipo de estudios son de gran importancia tanto para entender de qué manera se diseminan y expanden las resistencias globalmente, como para identificar cuáles son los focos donde se concentran las resistencias y así poder tomar medidas para tratar de contenerlas y evitar su expansión por los hospitales y en la comunidad.

Por eso, cuantos más datos recojamos más robustos serán los resultados, así que si regresas de viaje y te encuentras en esta situación contribuye a este estudio acudiendo al Servicio de Medicina Tropical y Salud Internacional del Hospital Clínic de Barcelona.

¡La resistencia es un problema de todas y todos y tú puedes contribuir a solucionarlo!

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