Los siete lugares de mayor riesgo de contagio por coronavirus ahora mismo

Norma número 1: evitar espacios poco ventilados y muy concurridos.

Hablar con personas recientemente contagiadas por coronavirus sirve a los rastreadores para sacar información muy valiosa sobre cuáles son los sitios de más riesgo de propagación del virus.

El peligro no sólo está en un espacio, pero sí es cierto que la mayoría de contagios se producen en lugares en los que las personas pasan mucho tiempo, como las casas o el trabajo, o en espacios interiores abarrotados de gente como restaurantes o gimnasios.

Esa es la tendencia general. Sin embargo, también hay casos de personas que, incluso no saliendo apenas de casa, se contagian, lo que hace pensar que las tiendas puedan tener un papel más importante en la transmisión comunitaria de lo que se pensaba inicialmente.

Para evitar contagios, los expertos han establecido una norma general e insisten en que es necesario huir de los lugares abarrotados y poco ventilados.

“Trata de evitar estos sitios y si tienes que ir, preocúpate de llevar bien ajustada la mascarilla y hacerlo en horas poco concurridas”, recomienda en la edición estadounidense del HuffPost el médico de urgencias Daniel Fagbuyi.

Estos son algunos de los lugares más comunes donde se propaga actualmente la covid-19.

Tu casa

Cuando el contacto es estrecho y el tiempo de exposición es alto, los contagios por coronavirus aumentan. De ahí que las casas sean uno de los lugares de mayor riesgo.

Según un estudio del mes de octubre, convivir con un enfermo eleva un 18% las posibilidades de contagio.

“La mayoría de gente se contagia de un familiar, ya sea en su propia casa o visitando la casa de otro”, explica la rastreadora Michelle Krasowski de San Francisco. En más común en familias de ingresos bajos ya que suelen vivir más personas en espacios más pequeños, añadió Krasowski.

No se puede pedir que una persona evite estar en casa si hay alguien enfermo, pero hay formas de reducir el riesgo, explica Anna Bershteyn, profesora asociada en el departamento de salud de la Universidad de Nueva York.

La persona infectada debe mantenerse en aislamiento estricto y si es posible evitar compartir espacios como baño o cocina. Si tuviese que hacerlo, debería llevar protección: mascarilla, guantes e incluso pantalla facial.

Reuniones sociales

“La gente se ha contagiado en reuniones pequeñas de menos de seis personas, tanto en interiores como en exteriores. Ha enfermado en reuniones familiares”, asegura la rastreadora Krasowski.

El riesgo existe cuando en el grupo hay una persona infectada, por eso cuanto más reducido sea el encuentro el riesgo es menor. Al fin y al cabo, habría posibilidades de que alguien tuviese coronavirus y, de haber contagios, se contagiaría menos gente.

“Sin embargo, cuando en una zona los casos son muy elevados, incluso las reuniones pequeñas son un riesgo, ya que es fácil que haya alguien infectado”, explica Bershteyn.

Restaurantes y bares

Los rastreadores han detectado que bares y restaurantes han jugado un papel determinante en la transmisión del virus. En agosto se produjo un brote en un local de Toledo con 12 personas infectadas y en octubre A Estrada (Lugo) fue noticia por el aumento de casos por otro brote en un restaurante.

Según Bershteyn, no todas las experiencias en restauración son iguales. Es probable que el riesgo sea menor en citas al aire libre con distancia suficiente entre personas. En encuentros en interior sin mascarilla y poca renovación de aire, ese riesgo aumenta exponencialmente.

“Es una regla numérica”, apunta Fagbuyi. Independientemente de si la cita es en interior o exterior, a medida que aumenta el número de personas (y disminuye la distancia entre ellas) también aumenta el riesgo.

Gimnasios

También se han registrado brotes en gimnasios y centros deportivos. De hecho, una reciente investigación determinó que los gimnasios eran el segundo lugar de más riesgo después de los restaurantes.

Cuando la gente hace ejercicio, exhala más aire del habitual, lanzando gotitas respiratorias por todo el espacio. Si no hay mucha renovación del aire, esas gotículas pueden quedar suspendidas durante horas y acaben siendo inhaladas.

Servicios religiosos

En iglesias y reuniones religiosas, la gente tiende a cantar o rezar en alto y eso, si no se lleva bien ajustada la mascarilla, es un problema. Además son lugares cerrados en los que se pasa un largo período de tiempo.

Añade a esto que cada persona viene de una casa distinta y que suelen estar bastante juntos, al final el riesgo de asistir a un servicio religioso se dispara.

Ciertos espacios de trabajo

Rastreadores de Montana (EEUU) calcularon que uno de cada seis trabajadores están expuestos al coronavirus, y según varios estudios los lugares de trabajo están conectados a múltiples brotes.

“El hecho de que el período infeccioso alcanza su punto máximo antes del período sintomático significa que las personas van a trabajar cuando ya son contagiosas pero no lo saben aún”, apunta Krasowski.

Hay que recordar que la covid-19 se transmite por el aire, por lo que el simple hecho de estar en el mismo espacio que una persona infectada conlleva cierto riesgo.

En fábricas y almacenes suelen producirse brotes porque “las personas están muy cerca y hay un ruido fuerte por lo que tienen que gritar para hablar unos con otros”, señala Fagbuyi.

Tiendas y comercios pequeños

Se suele pensar que las tiendas no son lugares de riesgo, pero en las pequeñas en las que no se respeta el aforo cambia la tendencia.

Según un estudio hecho en Boston, los trabajadores de establecimientos de comida tienen un riesgo mayor ya que interactúan con muchos clientes y algunos no usan bien la mascarilla.

Además, según datos de rastreo de contactos aproximadamente la mitad de las personas contagiadas por coronavirus no sabe dónde pudo haberlo contraído. Krasowski contó al HuffPost que algunas personas que se consideran prudentes, que teletrabajan y sólo van a comprar la comida, se han contagiado.

“Eso lleva a pensar que también en las tiendas de alimentación se produce transmisión”, señala Bershteyn.

Aunque los lugares de trabajo, el interior de los restaurantes y las casas donde hay reuniones son los lugares de más riesgo, el virus puede contraerse en todas partes. Por eso, lo más importante (independientemente de a dónde vayamos) es imitar el tiempo que se pasa con otras personas que podrían estar potencialmente infectadas y mantener el espacio siempre ventilado.

Este artículo fue publicado originalmente en la edición estadounidense del HuffPost y ha sido adaptado del inglés