BLOGS
22/07/2019 18:57 CEST | Actualizado 22/07/2019 18:57 CEST

Rivera y el neofascismo

El líder de Cs ha dejado al hemiciclo con las ganas de escuchar algún argumento del nuevo curso en lugar de volver a usar los del que acaba de terminar.

EFE

“Tiene un plan y tiene una banda, que lleva operando tiempo”. El mismo discurso que Ciudadanos lleva repitiendo desde hace meses, ha subido con Rivera a la tribuna de oradores como si fuese su segunda piel. Enunciado como si se dirigiera a una clase de estudiantes en pleno estío, Rivera ha dejado al hemiciclo con las ganas de escuchar algún argumento del nuevo curso en lugar de volver a usar los del que acaba de terminar.

“Cualquiera que no piensa igual que ustedes es un fascista”. Estremece pensar lo que ha supuesto históricamente el fascismo y el lugar al que llevó a Europa, ahora que los neofascismos tratan de resucitar el clima del periodo entre guerras.

Que se sepa nadie ha acusado a Ciudadanos de fascistas. Aunque sí de pactar con ellos, como en Andalucía. Quizá por eso convenía atacar con el fascismo del PSOE. Antes de que Sánchez le saque a colación el desmentido del Eliseo. Había que justificarse erigiéndose en salvador de golpistas y separatistas. “¿Cómo se come que diga querer combatir a los separatistas y pretenda que salga elegido con sus votos?”, le contestaba Sánchez para pedirle la abstención “por el bien de España”.

Los nombres de los integrantes de la banda también los sabíamos. Bildu, Puigdemont, Torra, Otegui… los separatistas que gobiernan en Baleares, Valencia, etc. Luego están los beneficiarios del plan Sánchez. Por orden de aparición: Tezanos, Rosa María Mateos, Óscar López y Juanma Serrano. Mucho esfuerzo para beneficiar a cuatro. Difícil sacar del sopor a un país literalmente achicharrado por las altas temperaturas, sin aportar algo de frescura. Hasta Maduro apareció en la lista. 

Rivera ha echado mano del planteamiento que ha usado desde el primer día, solo que sus actuaciones más recientes han mermado su credibilidad. Ya no sirve la dicotomía izquierda, derecha, buenos y malos, que achacaba al bipartidismo. Ciudadanos ya ha tomado partido. Tratando de ocupar el lugar del PP, ha resucitado la política de la crispación de la que los populares han sido maestros, acudiendo en tropel haya donde su presencia puede caldear el ambiente. “Vamos a votar que no con las dos manos”, ha dicho Rivera, mientras los aplausos de los suyos sonaban más que los de sus compañeros de bancada un rato antes. Volveremos a Alsasua, a Errentería o la manifestación del Orgullo Gay. Viento en popa a toda vela, así ha acabado el líder del partido naranja. 

Photo gallery Las fotos del primer día de investidura de Sánchez See Gallery

ESPACIO ECO