VIRALES
16/06/2020 15:17 CEST | Actualizado 18/06/2020 12:29 CEST

Roberto Sotomayor: cómo un tricampeón de Europa de atletismo se ha convertido en referente de la izquierda en Twitter

El atleta no duda en dar su opinión sobre cualquier asunto.

Roberto Sotomayor
Roberto Sotomayor, como campeón de Europa en la modalidad 1.500 metros del campeonato de Europa master del 2015.

“Estás de broma o te ríes de nosotros”. Esas fueron las palabras con las que el atleta master Roberto Sotomayor contestó a Pepe Reina después de que este hubiera publicado una imagen contra el racismo. Pocos días antes, el guardameta había destacado la manifestación que Vox organizó en Madrid contra el Gobierno que preside Pedro Sánchez. 

A sus 42 años, Sotomayor lleva 35 disputando pruebas de atletismo y acumulando kilómetros en sus piernas. Se ha coronado tres veces campeón de Europa en la categoría master, ha obtenido dos subcampeonatos del mundo y con su contestación al futbolista ha terminado por catapultarse como uno de los referentes de izquierdas dentro del mundo del deporte.

El madrileño, que lleva dos años recuperándose de una rotura en el tendón de aquiles, intenta quitar importancia a su éxito en redes sociales y acude a la fama de Reina para explicar la repercusión que tuvo su mensaje: “He puesto mensajes más potentes que no han sido tan virales, pero es futbolista y de la selección”.

Sotomayor vio en la publicación de Reina “una incongruencia” que no quiso pasar por alto: “Si das el apoyo indirecto a Vox, que sabemos que es extrema derecha por mucho que se nieguen a reconocerlo y que son felicitados por el Ku Klux Klan cuando llegan a Andalucía al poder, y luego pones una mano blanca y otra negra entrelazadas y dices que la pandemia es el racismo... Es un postureo y una incoherencia total”. 

Pero su respuesta a Reina no fue algo puntual. Acostumbra a opinar de política a diario a sus más de 18.000 seguidores, cifra que no deja de subir. Contrasta con el extendido comentario de que los deportistas, como buena parte de los famosos, no se mojan en asuntos políticos y tienden a obviarlos por un supuesto miedo a la perdida de seguidores o de contratos publicitarios .

“Hay pocos deportistas de izquierda que se posicionan y que expresan libremente su opinión. No hay futbolistas que lo hagan y los que lo hacen suelen ser con la ideología de derechas. Hay deportistas de izquierdas pero no lo hacen porque pueden perder patrocinadores, eventos y pueden sufrir represalias. Yo como estoy al final de mi trayectoria tengo la libertad de manifestar mis inquietudes”, afirma este atleta.

A Sotomayor, que estudió derecho, le viene su vocación por la política de familia. Su padre no solo lo llevó a apuntarse a un club de atletismo con siete años tras ir a ver como hacía carreras populares, también le trasladó su fervor por la política. Cuenta que fue un sindicalista de izquierdas y por ello, desde pequeño siempre ha convivido con debates, algo que ve natural.

Por ello, suele contestar y debatir con la gente que le responde, aunque no duda en reconocer que lo que no tolera es el insulto y las faltas de respeto: “Cuando veo un insulto bloqueo y listo porque solo estoy dando mi opinión. Bloqueo a mucha gente, me encanta discutir y hablar con personas que piensan diferente a mí, aunque no lleguemos a un entendimiento pero lo que no soporto son los insultos”. 

Sotomayor reconoce que, aunque es conocido por sus constantes ataques a la derecha, es más duro con la propia izquierda: “Soy crítico con que se líen con cosas que quitan la atención a lo importante. Por ejemplo, lo de que Pablo Iglesias le diga a Espinosa de los Monteros que quiere dar un golpe de estado es algo que pensamos muchos, pero fue un error decirlo”.

El atleta, que ha compaginado durante toda su vida el deporte con su trabajo en unos grandes almacenes, tiene un mensaje claro para los representantes de los distintos partidos de izquierda. Este no es otro que el de “cumplir con el programa, olvidarse de las rencillas personales y continuar haciendo las políticas que se están llevando  a cabo”. Especialmente, concreta en el Ingreso Mínimo Vital. 

Roberto Sotomayor
Roberto Sotomayor, en el Europeo de Torún, en Polonia en 2015.

“A la derecha le diría que fuera mucho más sensata. Que mucha gente se viera representada en ella, no me gusta nada la extrema derecha que hay porque es algo que hemos dejado atrás hace muchos años. Habría que aprender mucho de la derecha de otros países donde no les importa llegar a acuerdos con la socialdemocracía para evitar el auge de la extrema derecha. Pactar con ellos es meterte en la boca del lobo, porque al final Vox se va a comer al PP si no cambia su deriva. Me duele mucho”, relata.

Una de las figuras que más le chirría dentro del PP es la de la portavoz en el Congreso, Cayetana Álvarez de Toledo: “Cuando la escucho me cuesta saber si es Vox o el PP. Te podría decir que me da igual, pero me preocupa porque tendría que haber gobierno y oposición que hicieran política”.

Sotomayor, que confiesa que una de las cosas que más le cabrean es que no se llame a la violencia de género por su nombre y se utilice violencia doméstica o familiar, tampoco es capaz de comprender los ataques a Fernando Simón.

“Habrá cometido muchos fallos, pero es que es humano. Esto de que se veía venir me hace mucha gracia. Simón ha demostrado sensatez y nunca ha tenido un mal gesto y una mala palabra. Me siento identificado con su forma de ser”, asegura con rotundidad. En Twitter también ha defendido en varias ocasiones al responsable sanitario.

Sotomayor, un atleta de bandera

En la descripción del perfil de Twitter de Roberto Sotomayor, además de los éxitos deportivos cosechados, se define como “donante de médula y feminista”. Pero su descripción va más allá solo si se ve el nombre de usuario. 

Junto a Roberto Sotomayor y el triángulo rojo invertido, símbolo del antifascismo, aparecen tres banderas: la de España, la LGTBI, la de la Unión Europea.

“Me ha fastidiado mucho y me reviente en exceso que se utilicen los símbolos para la política. Me parece bien que la gente clame por la libertad y se manfieste, pero no me gusta que utilicen los símbolos para sus objetivos. Parece ser que si no eres de derechas no la puedes sacar, pero nos representa a la gran mayoría y yo me siento identificado con ella.”, clama orgulloso. 

Por eso, ha lucido la bandera rojigualda en sus victorias y se ha emocionado en lo más alto del podio, mientras sonaba el himno oficial de España: “Hay que explicar más que por llevar una bandera de España no significa ser facha. Confundimos términos, hay que sacarla como un orgullo de nuestra cultura, servicios públicos, de nuestro estado plurinacional. No solo por ser muy español, los toros y ser de derechas. Odio esa connotación de la bandera de España con la que no me siento muy identificado”.

“La bandera LGTBI es porque estoy muy concienciado en la lucha por sus derechos. La bandera europea es porque me considero muy europeo, aunque no creo en esta Europa pero sí en una más social y justa. Por último, el triángulo rojo se debe a que, al provenir de una familia de izquierdas, estoy muy concienciado con todo lo que pasó con la gente de izquierda en la II Guerra Mundial”, explica sobre los símbolos que le acompañan.

El éxito por encima de los 30 

Cuando se superan los 30 años, las carreras de los deportistas empiezan a transcurrir inevitablemente hacia la retirada. Sin embargo, hay casos en los que a partir de esa edad han conseguido los mayores éxitos personales. Eso le pasó a Sotomayor.

En 2012, con casi 34 años, el madrileño reconoce que había perdido la motivación por el atletismo y que cada vez le costaba más clasificarse para las carreras. Entonces llegó una llamada de Fernando Marquina, el responsable del atletismo Máster en España, y le dijo que preparara los Campeonatos de Europa que se celebraron en San Sebastián. 

“Al principio no me terminó de convencer la idea, pero luego fue un estímulo motivacional y gané aquel campeonato. Al año siguiente fui al mundial. Hay que entrenar mucho para ganar, pero me moló mucho el ambiente porque antes te jugabas becas, pero aquí ya no te juegas nada, como mucho la honrilla con atletas con los que has corrido hace años”, rememora.

Esa recuperación de la pasión por el atletismo le hizo cosechar éxitos internacionales como los campeonatos de Europa. Además, también tuvo tiempo para lograr su récord personal en la distancia de 1.500 metros y dejar su sello como la tercera mejor marca de España en ese rango de edad y categoría.

Sotomayor deja claro que, con mascarilla o sin mascarilla, el atletismo es un gran pasión y la izquierda su ideología. Eso lo va a seguir demostrando a diario en la red y fuera de ella. 

Roberto Sotomayor
Roberto Sotomayor en su última carrera como profesional.
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