POLÍTICA
17/12/2019 07:47 CET | Actualizado 17/12/2019 09:21 CET

Sánchez cumplirá este martes una de las condiciones impuesta por ERC: llamar a Torra

El presidente en funciones inicia su ronda de llamadas a todos los presidentes autonómicos.

EFE
Pedro Sánchez, hablando por teléfono en una imagen de archivo.

Pedro Sánchez cumplirá este martes una de las condiciones impuesta por ERC: llamar al president, Quim Torra. Tras sendas reuniones este lunes con el líder del PP, Pablo Casado, y la líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas, y tras comprobar el presidente del Gobierno en funciones que azules y naranjas no van a facilitar su investidura, Sánchez ha puesto en marcha este martes su ronda de llamadas a todos los presidentes autonómicos, incluido el catalán Torra, con quien lleva un año sin mantener contacto.

Según han explicado fuentes de Moncloa, la ronda de llamadas ha comenzado, “tal y como estaba previsto, a las 9 de la mañana”. “Como expresó tras recibir el encargo del rey, el objetivo de Pedro Sánchez es gobernar desde valores progresistas y con el deseo de construir grandes consensos con las fuerzas políticas y con los máximos responsables de las Comunidades Autónomas.
En esta voluntad de consenso se enmarcan las conversaciones iniciadas esta mañana para poner sobre la mesa las necesidades, problemas y soluciones que requieren los distintos gobiernos autonómicos, las provincias y sus municipios”, expresan dichas fuentes.

Serán consultas telefónicas que arrancarán con el lehendakari Iñigo Urkullu, y continuarán con Torra, siguiendo el protocolo marcado por el orden de aprobación de los Estatutos de Autonomía de las Comunidades Autónomas.

Esta faceta del diálogo que quiere emprender Sánchez ha suscitado grandes recelos en los partidos de la oposición, como el PP y Vox, quienes la consideran un intento por “blanquear” sus contactos con Torra, así como en los presidentes autonómicos del PP, mientras algunos barones socialistas también recelan de un acuerdo PSOE-ERC.

La inmunidad de Junqueras

Una vez reactivado el diálogo con partidos y presidentes autonómicos, el siguiente hito será la decisión que el jueves 19 adoptará el Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea (TJUE) sobre la inmunidad del líder de ERC, Oriol Junqueras, en prisión tras ser condenado por sedición por el Tribunal Supremo.

Junqueras fue elegido eurodiputado en las elecciones del 26 de mayo, pero el Supremo impidió que retirara su acta, y ahora el TJUE dictaminará si debería haber sido considerado eurodiputado, tal y como sostiene el abogado general de la UE.

La decisión tiene trascendencia, más allá de su caso, porque de rebote podría afectar a los otros dos europarlamentarios independentistas de JxCAT que no llegaron a ser juzgados por el Supremo al huir a Bélgica: el expresidente catalán Carles Puigdemont y el exconseller Antoni Comín, que podrían así alcanzar la inmunidad parlamentaria.

Aval definitivo a un acuerdo

A todos estos elementos habrá que sumar una importante cita política con la que culminará la semana, el congreso de ERC que se celebra el sábado 21 y el domingo 22 y cuyo resultado podría marcar el rumbo definitivo de las negociaciones de los republicanos catalanes con el PSOE.

Los socialistas ya han mostrado su temor a que el cónclave pueda complicar las conversaciones si aprueban algún documento que imposibilite el acuerdo, pero también apuntan que, superada la asamblea, la negociación se podría acelerar y despejar un panorama que todavía no está asegurado.

Batet admite que no es posible antes de fin de año

La llave para fijar la fecha del debate de investidura la tiene la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, quien puede fijarla sin ninguna atadura reglamentaria, ya que no ha previsión legal alguna que obligue a convocarla en un plazo determinado.

Batet ha reiterado que “lo importante” es que el pleno se convoque para una investidura “exitosa”, es decir, con los apoyos garantizados previamente, para formar Gobierno “lo antes posible”.

Y aunque reconoce que el plazo está muy “ajustado” para investir a Sánchez antes de que acabe el año también apunta que “no es imposible materialmente” y que aún “hay tiempo”, aunque todo depende de cómo evolucionen las negociaciones.

La investidura sería en todo caso en segunda votación, separada de la primera por horas, algo que hace descartar las fechas previas al 25 de diciembre, día de Navidad, y también el 26, fiesta de San Esteban, festivo en Cataluña y Baleares.

De modo que, tras el discurso de Nochebuena de Felipe VI, el más importante del año para la Casa del Rey, sí cabría apurar los plazos aunque ello obligara a llevar la primera votación a un sábado.

Batet podría convocar el pleno de investidura el viernes 27 de diciembre, con una primera votación el sábado 28 en la que previsiblemente Sánchez no obtendría mayoría absoluta.

Deberían pasar 48 horas para la segunda votación, ya el lunes 30 de diciembre, de manera que Sánchez conseguiría ser elegido presidente antes de acabar 2019.

Y todavía le sobraría un día para nombrar el primer Gobierno de coalición de la democracia en Nochevieja.

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