POLÍTICA
24/07/2019 07:29 CEST

Tic, tac, tic, tac: 48 horas para el primer Gobierno de coalición o el fracaso de la izquierda

PSOE y Unidas Podemos negocian ‘in extremis’ este miércoles tras la investidura fallida.

EFE

Tic, tac, tic, tac, tic, tac, tic, tac. Las horas de la verdad. El PSOE y Unidas Podemos tienen hasta este jueves a las 13.30 horas para intentar olvidar estos dos días de diferencias y buscar un acuerdo in extremis para formar el primer Gobierno de coalición de la historia democrática de España.

El líder socialista, Pedro Sánchez, sufrió un duro varapalo en la primera votación de la investidura, donde sólo logró sumar un voto más al PSOE -el del único diputado del PRC-. En frente 170 ‘noes’ (PP, Cs, Vox, Navarra Suma, ERC, Junts y CC) y 52 abstenciones (Unidas Podemos, PNV, Bildu y Compromís). Todo ello tras el duro desencuentro el lunes por la tarde en su cara a cara parlamentario con Pablo Iglesias.

Pero casi tres meses parados en las negociaciones, ahora se abre una última oportunidad de apenas 48 horas en las que domina la incertidumbre.. El primer “gesto”, según fuentes de Podemos, fue la decisión final de los ‘morados’ de abstenerse en la primera votación frente al ‘no’ que tenían pensado -como pasó con el voto de Irene Montero emitido de manera telemática horas antes por su avanzado estado de gestación-.

AFP

La reunión del poder... y la oferta

Después de la votación, Sánchez decidió encerrarse en la sala de Gobierno en el Congreso con su núcleo más cercano. Tres horas, comida ligera. En la sala de máquinas, las personas que más mandan hoy por hoy: Carmen Calvo, María Jesús Montero, José Luis Ábalos, Iván Redondo y, un rato, Adriana Lastra.

En ese momento se decidió sobre la mesa, analizando los pros y los contras, que hay que lanzar otra última oferta a los morados. Calvo fue la encargada de levantar el teléfono y reactivar la negociación con el responsable de Acción de Gobierno de Podemos, Pablo Echenique.

Habrá una reunión este miércoles, según fuentes de Unidas Podemos. Los de Iglesias esperan un “paso sincero” del PSOE con una propuesta “proporcional de reparto de competencias de los ministerios actuales y que permita desarrollar política sociales”.

Las fuentes de Podemos especifican que “entre sus prioridades” están las competencias de “ecologismo, política fiscal, ciencia, igualdad y política de empleo para impulsar medias como subida del SMI, la bajada de la factura de la luz, responder a la emergencia climática, los permisos iguales e intransferibles, la justicia social y la educación de 0 a 3 años”.

El PSOE tenía previsto reunir también este miércoles a su Ejecutiva, pero a última hora decidió posponer esa cita al jueves -día de la segunda votación-, según adelantó Esther Palomera.

Las negociaciones se habían desarrollado con mucho sigilo durante el fin de semana. Pero socialistas y morados no lograban un acuerdo en los puestos. Y, especialmente, en las competencias y en el presupuesto a manejar en esas carteras. Según fuentes ‘moradas’, se ofertaban puestos más bien simbólicos y que eran secretarias de Estado, sin apenas margen de acción, reconvertidas.

 

Podemos va a reclamar competencias en ecologismo, política fiscal, ciencia, igualdad y empleo

 La propia Calvo confirmaba este martes que se había ofrecido una Vicepresidencia social a Unidas Podemos, para una persona relevante. Traduciendo las palabras: para Irene Montero. Pero en UP no lo vieron claro y se rechazó porque se trataba, en sus palabras, en una Vicepresidencia “vacía”.

En Unidos Podemos ha cundido la sensación estos días de que el PSOE estaba mareando y dando nuevas excusas para no llegar a un acuerdo de coalición. Y eso después incluso de que Pablo Iglesias decidiera dar un paso atrás como le reclamaba Sánchez (el “único escollo”). Todo ello, además, trabajado durante tiempo, ya que en UP llevan meses estudiando la arquitectura institucional, los organigramas. Uno de los modelos que siempre han tenido en la cabeza ha sido el de la parte final de José Luis Rodríguez Zapatero (hubo hasta tres vicepresidencias).

Del “ni hablar” a la Vicepresidencia “vacía”

Y también estaba de inspiración el modelo valenciano, en el que se entremezclan cargos de diferentes partidos como PSOE y Compromís en todos los departamentos. Según el propio Iglesias, Sánchez le dijo que “ni hablar” a esta opción. Los ‘morados’ rechazaron pedir alguno de los grandes departamentos de Estado, como Interior, Defensa o Exteriores. Pero también se encontraron con un “ni hablar” cuando solicitaron competencias en Hacienda, Trabajo, Ciencia o Transición Ecológica.

Se trata de un pacto “difícil”, según reconocen los socialistas. Sería la primera vez en la historia democrática que España tiene un Gobierno de coalición a nivel nacional y habrá otra vez ministros a la izquierda del PSOE -algo que no pasaba desde la II República-. En Podemos piensan que a los socialistas les hace falta digerir este nuevo modelo.

En el PSOE temen la reacción de ministros de Podemos en temas como el catalán -habrá sentencia del procés en otoño- y los problemas de cohesión interna. Asimismo, algunos dirigentes socialistas también apuntan al posible efecto ‘Salvini’ -que Podemos se coma en popularidad al otro partido-.

Y uno de los problemas es que descartados los grandes Ministerios de Estado, quedan muchas carteras sociales. Pero precisamente esas son las señas de identidad del PSOE, y supondría dar a Podemos los despachos más sensibles de la izquierda, los más queridos por sus votantes. Todo ello con la duda de si podrían sacar más adelante los presupuestos y que no cayera en apenas un año el Ejecutivo.

El relato que cambia, el miedo a elecciones...

Ahora tienen que limar esas discrepancias. Supone todo un reto para el presidente, ya que debe diseñar un Ejecutivo con fuerzas diferentes y en el que tiene que ponderar el poder. Hasta el momento, señalan los socialistas, ha habido mucha emoción y poca racionalidad. Desde UP se exige “proporcionalidad”, es decir, un tercio de los asientos.

En este giro del PSOE tras la votación también tiene que ver la sensación de que, de repente, empezaban a perder la guerra del relato. La renuncia de Iglesias lo convertía de villano en héroe de la izquierda para salvar un Gobierno progresista. Además, las palabras de Sánchez quedaban muy comprometidas.

La opción de la repetición electoral no es tan buena ya como muchos pensaban en Ferraz. Las encuestas les dan un mejor resultado, pero no tienen la variante del cambio de Iglesias. Además, se empieza a notar el hartazgo de la ciudadanía, lo que se puede traducir en menor participación (algo malo para la izquierda). Y el miedo a Vox no es ahora tan fuerte (ya pasó el 26-M respecto al 28-A). El propio Iglesias lo ha advertido: si hay nuevos comicios, Sánchez no será presidente.

Tic, tac, tic, tac. El jueves al mediodía solo puede haber dos historias: el fracaso de la izquierda o el primer Gobierno de coalición.

 

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