POLÍTICA
28/12/2018 15:12 CET | Actualizado 29/12/2018 10:16 CET

Sánchez le pide a 2019 que llegue 2020

Despide el año advirtiendo a Cs y PP sobre Vox, criticando el "monólogo" de Torra y confiando agotar la legislatura.

EFE

Hay tradiciones en Navidad como la Lotería, la Nochebuena, las uvas, el roscón de Reyes... Y la tradicional y esperada rueda de prensa del presidente del Gobierno en La Moncloa. Pero esta vez el protagonista que despedía el año en el palacio era novato: Pedro Sánchez.

Sánchez, como sus antecesores, no ha defraudo en enfrentarse a los periodistas durante algo más de una hora, con el correspondiente prólogo de halagos a su propio Gobierno. Pero el jefe del Ejecutivo se ha despedido políticamente de 2018 lanzando la idea de quiere aguantar hasta el final de legislatura (junio de 2020).

"La vocación es aguantar la legislatura", ha contestado Sánchez, arropado en un día tan especial por sus personas de máxima confianza sentadas en primera fila escuchando al jefe: la vicepresidenta, Carmen Calvo, la ministra de Educación y portavoz, Isabel Celaá, el jefe de gabinete, Iván Redondo, y el secretario de Estado de Comunicación, Miguel Ángel Oliver. Además, en medio del cotarro estaban asesores como Alberto Pozas o Cristina Gallach, alta comisionada para la Agenda 2030. Todos ellos son los 'cerebros' que rodean al presidente.

Adiós a un año mirando a Cs, Vox y PP

Un líder que despide el año y desea un feliz 2019 a todos en mitad de la tormenta política andaluza, tras el acuerdo alcanzado por el Partido Popular y Ciudadanos sustentado por Vox. El jefe del Ejecutivo ha comenzado a construir un relato sobre este emergente triunvirato que pretende extenderse en el año que llega a través de las elecciones municipales, autonómicas y europeas del 26 de mayo (el 'súperdomingo' que todos ansían y temen a la vez).

Sánchez ha sido muy duro con la postura de Populares y Cs respecto a la extrema derecha, y especialmente se ha fijado en los de Albert Rivera. Su tesis: esos dos grandes partidos no van moderar a los de Santiago Abascal, sino que se van a radicalizar aún más en la derecha.

"Estar al mismo tiempo en el sentido común y con los extremistas no es posible", ha descrito Sánchez, quien ha remarcado de que ha llegado el momento de que los grupos políticos "decidan de que lado están". Ahí ha entrado contra los naranjas, a los que ha afeado "abrazar las tesis de la ultraderecha y apoyarse en ellos para poder gobernar". Lanzado además este aviso: "Es su responsabilidad y espero que los españoles tomen nota".

Para el presidente, el "debate" ahora debe ser sobre la explicación de Cs, que se autodefinía como europeísta, cuente con los votos de una fuerza "antieuropeísta" como Vox.

Y el presidente ha empezado ya a desplegar "pedagogía" sobre las diferencias de contar con los votos de Vox y con los independentistas. Ha intentado hacer calar que no es lo mismo una sesión de investidura que una moción de censura.

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Sánchez

La advertencia al nuevo Gobierno andaluz

Desde La Moncloa ha salido también otra advertencia muy importante, Vox está pidiendo "cosas peligrosas" como el cuestionamiento de la violencia de género y la seguridad de las mujeres. Sánchez ha dado el aviso de que si se tocan cuestiones como esta, el Gobierno piensa intervenir y utilizar todos los mecanismos. No ha precisado, pero su tono duro sonaba hasta incluso a 155.

Empleará, ha señalado, "todos los instrumentos del Estado para garantizar la seguridad y la libertad de las mujeres". "Un Gobierno que se fija como causa la igualdad real entre hombres y mujeres en todos los ámbitos, mejorando la seguridad de las mujeres, hoy amenazada por la violencia machista y contra la que no cabe una banalizacion en el discurso político", ha dicho en otro momento.

Sánchez pronuncia adiós navideño precisamente a un año en el que el 155 estuvo presente hasta junio en Cataluña. Hace apenas una semana celebraba un Consejo de Ministros especial en Barcelona y se reunía con Quim Torra. En esa cita el presidente catalán le entregó un documento con 21 propuestas, que fue obviado y silenciado posteriormente en los comunicados oficiales del Gobierno y la Generalitat.

Pero hoy Sánchez lo ha enmarcado en el "monólogo" de Torra, y ha vuelto a insistir en el diálogo y la convivencia, siempre dentro de la Constitución y del Estatuto de Autonomía catalán. Lo demás, "monólogos". Al presidente le ha gustado repetir esa expresión durante varias ante la prensa convocada en La Moncloa. Su petición a Barcelona: pasar de la "voluntad de diálogo" al "diálogo real".

Pide a los Reyes unos presupuestos

Y en ese diálogo están muy presente los Presupuestos, que ayer sufrieron un varapalo al tumbar el PP y Cs la senda de déficit con su mayoría absoluta en el Senado. El presidente sigue confiando en sacarlos adelante y así aguantar hasta su anhelado junio de 2020, con la convicción de que parece "lógico" que respalden las cuentas los partidos que le auparon en la moción de censura.

El presidente siempre tiene en mente que sus cuentas conllevan un aumento de miles de millones de euros para políticas sociales, precisamente competencia de las comunidades autónomas -en las que habrá elecciones en mayo-. Por eso ya echa la culpa del Partido Popular y Cs si no llegan esos millones a las regiones, algo que escucharemos mucho en estos meses preelectorales.

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Sánchez

Para el año que viene Sánchez concluirá una de las medidas estrellas que no se han consumado este año: la exhumación de los restos de Franco del Valle de los Caídos. El presidente se ha amurallado en el retraso al ser un proceso muy "garantista". "Si hemos esperado cuarenta años, unos meses más no es un problema para este Gobierno", ha recalcado.

Son días de Papá Noel y de Reyes Magos, por lo que Sánchez también ha querido vender bien el ritmo económico de España y, además, ha avanzado que las pensiones subirán a partir de enero un 1,6% general y un 3% en el caso de las mínimas y no contributivas. Además, ha querido levantar el ánimo diciendo que crecemos, en términos de PIB, más que Francia, Alemania o Italia, y que ese incremento continuará en los próximoes meses venideros.

No ha entrado en asuntos de partido el presidente, aunque su intención de agotar la legislatura aliviará a muchos barones regionales, que no quieren que coincidan con las del 26 de mayo. El presidente sigue pidiendo "estabilidad" a nivel nacional.

Sí se han pronunciado sobre la polémica foto en El Diario Vasco en la que aparece Idoia Mendia cocicnando junto a Arnaldo Otegi (Bildu) y otros políticos del PNV y Podemos. Sánchez ha querido tirar de comprensión periodística aludiendo a los reportajes en los que salen representantes de todos los grupos y ha respaldado a la líder de los socialistas vascos: no hay "elemento para la polémica".

Feliz 2019, se ha despedido un Sánchez ante la prensa y los españoles, marchándose sin conversar en "corrillos". Se despide del año que le hizo presidente, llega otro en el que quiere resistir y ya solo piensa en 2020. Se apagan las luces de La Moncloa por unos días. Felices fiestas a todos.