POLÍTICA
31/07/2019 16:27 CEST | Actualizado 31/07/2019 19:16 CEST

Sánchez se mueve: reuniones con agentes sociales y contactos "discretos" con los partidos

Próximo objetivo: elaborar un acuerdo programático para que Podemos le apoye externamente.

EL HUFFPOST

De ‘cerrado por vacaciones’, nada. Días después del fracaso en la investidura del pasado 25 de julio, la agenda de Pedro Sánchez no para por agosto. “Desde mañana mismo”, ha anunciado, comenzará una ronda de contactos con diferentes agentes sociales. Su fin es lograr un programa que consiga atraer el apoyo externo de Unidas Podemos a una potencial futura sesión de investidura. Una nueva fórmula de presión para conseguir una no tan nueva fórmula de gobierno: ‘a la portuguesa’. Votos favorables en el Congreso pero sin participación en el Consejo de Ministros. 

Por si ese plan no cuaja, el PSOE tiene “plan b”. Al anuncio hecho por Sánchez en una carta a la militancia se suman las declaraciones de María Jesús Montero, ministra de Hacienda en funciones, explicando que el presidente mantendrá contactos “discretos” con los líderes de todas las formaciones en los próximos días.

“Desde mañana mismo comenzaré a reunirme con diferentes colectivos de la sociedad civil como asociaciones feministas, ecologistas, agentes sociales, agrupaciones del tercer sector para que puedan colaborar en la creación de un espacio común para alcanzar un Gobierno progresista”, ha explicado Pedro Sánchez en su misiva a los militantes socialistas.

Un acuerdo que se materialice luego siguiendo el modelo de experiencias próximas en la distancia, como la de Portugal

Su objetivo es “elaborar una propuesta abierta en base a este espacio común que será la que presentaremos a Unidas Podemos para alcanzar un acuerdo de carácter programático vinculado con la sociedad civil”, explica.

Es el propio Sánchez quien menciona la recurrente ‘vía portuguesa’. Lo hace en uno de los párrafos claves de las dos páginas y media de su texto: “Un acuerdo que se materialice luego siguiendo el modelo de experiencias próximas en la distancia, como la de Portugal, o en el tiempo, como la de Dinamarca. En ambos países gobiernan partidos socialdemócratas como fuerzas más votadas. Pero contando con el apoyo externo de fuerzas progresistas que garantizan no sólo la estabilidad política, sino también el cumplimiento de un programa de gobierno consensuado desde la izquierda”.


El acuerdo con Podemos sigue siendo una opción, aunque desde Ferraz ya no se contemple el ‘Gobierno de Coalición’. Sin embargo, no se cierran las puertas a otros tipos de apoyos que permitan un futuro Ejecutivo. Lo ha aclarado Montero en una entrevista en Al Rojo Vivo (LaSexta): “El señor Sánchez estará llamando o llamará a todas las formaciones políticas. Esos contactos serán discretos para que no tengan una publicidad que impida poder profundizar en las cuestiones”.

Y ha mantenido el tono de lo expresado por el líder socialista desde el mismo día de la fallida investidura: “Ya dijo que no tiraba la toalla. En lo último en lo que piensa el PSOE es en la repetición electoral. Ahora tenemos que explorar otros caminosEso sí, -ha matizado- necesitamos receptividad por parte de quien nos escuchan. Por parte de Unidas Podemos con su apoyo y también de Partido Popular y de Ciudadanos con su abstención”, ha añadido en relación a esos contactos.

Los comentarios de Iglesias no invitan al diálogo

Montero ha señalado que “ahora toca dilucidar si el Rey encarga otra investidura sin que haya apoyos suficientes asegurados. En la ronda los partidos tendrán que expresar si su posición ha variado y el Rey dirá si se hace el encargo a Sánchez”.

En este sentido, Montero deja la responsabilidad en manos de las restantes fuerzas: “Va a depender de lo que diga el resto de formaciones, pero por ahora no hemos escuchado palabras que indiquen que haya habido cambios en las posturas”.


Igualmente, la dirigente del PSOE ha respondido a las palabras del líder de Podemos, Pablo Iglesias, que defendió que “las políticas de izquierdas del PSOE no significan nada”, criticando su falta de proyecto de país: “Son ofensivas y desafortunadas y desde luego esos comentarios no invitan al diálogo ni a sentarse en la mesa. Espero que sean fruto de su enfado y no su visión real, porque si no habría que preguntarle por qué quiere pactar con un partido como el nuestro si opina eso”, ha indicado.

La política no frena ni en agosto. El 23 de septiembre, fecha límite para la disolución de las Cámaras, aparece en rojo en el calendario y nadie en el PSOE parece estar dispuesto a dejar pasar el mes veraniego por excelencia en blanco. Hay mucho trabajo por delante. Y mucha presión.

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