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07/03/2020 10:23 CET | Actualizado 07/03/2020 10:23 CET

Sandra Sabatés con la barriga de Wyoming

En todos los espacios televisivos se da mucha más importancia a la imagen femenina que a la imagen masculina.

La Sexta
Sandra Sabatés y el Gran Wyoming, presentadores de 'El Intermedio'. 

Sandra Sabatés defiende de forma firme y entusiasta el 8M, en coherencia con el indiscutible compromiso por la igualdad que mantiene toda su cadena. Pero ella sabe perfectamente que no sería la copresentadora de El Intermedio si tuviera el perímetro abdominal de Wyoming. ¿Dónde está la presentadora de informativos en Telecinco que tenga la edad de Pedro Piqueras, dónde está la presentadora de concursos en Cuatro que tenga las canas de Carlos Sobera? Este 8M Antena 3 cambiará los colores de su logotipo por el color morado, y toda la cadena en conjunto mostrará su apoyo a la lucha feminista, pero aun así seguirá sin existir la menor posibilidad de que Pilar Rubio, Marta Hazas o Nuria Roca fueran colaboradoras de El Hormiguero si tuvieran el aspecto físico de Marron, el Monaguillo o Jandro. ¿Saben en qué año nacieron Mónica Carrillo y Matías Prats, quieren que contemos en cuántos informativos se da ese patrón de edades entre el presentador y la presentadora?

¿Pero es que no lo va a decir nadie? ¿Tenemos este gigantesco elefante plantado en mitad de la sala de estar, justo al lado del televisor, y todo el mundo va a seguir fingiendo que no lo ve? Con la única excepción de ciertos programas del corazón -que cuentan con un perfil de espectadores muy específico en cuanto a sexo y edad-, en todos los espacios televisivos se da mucha más importancia a la imagen femenina que a la imagen masculina, y es completamente indiferente que la cadena sea pública o privada, estatal o autonómica, temática o generalista, defensora de la tortilla de patatas con cebolla o sin ella.

No importa que la cadena tenga una línea editorial más conservadora o más progresista, apoye al feminismo radical o a la teoría queer. Se cuentan con los dedos de una oreja los programas en donde, exigiéndose por igual a ambos sexos la valía profesional, las mujeres no deben satisfacer además un requisito estético del que los varones están libres. Que en esos mismos programas esas mismas mujeres sean las que encabecen eufóricas las proclamas a favor del 8M, presentándose a ellas mismas como ejemplo de la igualdad por la que pelea el feminismo, es simplemente sarcástico. En los consejos de administración tienen que estar muertos de risa.

Ustedes, profesionales de La Sexta, que se muestran muy concienciados al respecto: pongan a una cincuentañera gorda, fea y medio calva a presentar ‘Al Rojo Vivo’.

Y es que, digámoslo claro, hay una forma sencilla de contribuir a la igualdad más eficaz que campañas publicitarias, programas especiales o lazos sobreimpresionados: practicarla, es decir, mostrar en pantalla, como presentadoras de sus informativos y magacines, a mujeres de todo tipo de edades, constituciones físicas, índices de masa corporal y belleza facial, como de hecho hacen co n los varones que presentan informativos y magacines. Así se apoya de verdad el feminismo, aunque ni siquiera se nombre la palabra “feminismo”, aunque se dedique todo el espacio a hablar del coronavirus o de las elecciones en Galicia y el País Vasco.

Y no hace falta hacerlo de golpe, se puede ir haciendo poco a poco. Podrían empezar ustedes, profesionales de La Sexta, que se muestran muy concienciados al respecto: pongan a una cincuentañera gorda, fea y medio calva a presentar Al Rojo Vivo; sin comentarlo siquiera, como lo más normal del mundo. Pongan a Sandra Sabatés con la cara, la edad y la barriga de Wyoming a presentar El Intermedio; no un día, ni en un momento reivindicativo, háganlo a diario, permanentemente, sin más. Hasta entonces, con cada gesto de celebración del 8M, más que apoyar la causa feminista, seguirá pareciendo que sólo buscan ganar audiencia fingiendo que apoyan la causa feminista.