INTERNACIONAL
04/12/2019 22:41 CET | Actualizado 04/12/2019 22:42 CET

La segunda fase del 'impeachment' contra Trump empieza con bronca entre acusaciones de "abuso" y "soborno"

Los juristas llamados por los demócratas defienden el proceso de destitución, mientras que el convocado por los republicanos les acusa de sentar un "precedente peligroso".

GETTY IMAGES
Asistentes al Comité, pendientes de las ponencias

Un paso más en el proceso de ‘impeachment’ contra Donald Trump en relación al ‘Ucraniagate’. Este miércoles ha dado comienzo la segunda fase del juicio político al presidente, ya en el Comité Judicial de la Cámara Baja, y con el testimonio de cuatro expertos juristas para que dictaminasen si Trump había cometido algún delito que pueda derivar en su destitución. De ellos, los tres llamados por el Partido Demócrata, lo aseveran, mientras que el cuarto, convocado por los republicanos, lo descarta. 

Estas comparecencias llegan un día después de que el Comité de Inteligencia -tras dos semanas de audiencias públicas- desvelase un informe de 300 páginas con argumentos del posible juicio político contra Trump, al que ha acusado de haber antepuesto sus “intereses personales y políticos” a los de los Estados Unidos. 

Desde este miércoles es el turno del Comité Judicial para analizar el marco legal del hipotético proceso. En la primera sesión han participado los profesores expertos en Constitución estadounidense Noah Feldman (Univ. Harvard), Pamela S. Karlan (Standford), Michael Gerhardt (North Carolina) y Jonathan Turley (Univ. George Washington).

Los tres primeros, llamados por los demócratas, sí coincidieron en subrayar que el Congreso debe celebrar un juicio político contra Trump, de que consideraron que abusó de su poder al pedir a Ucrania que investigase al ex vicepresidente Joe Biden y a su hijo por posible corrupción en ese país.

 “Abuso, soborno, obstrucción” 

“Basándome en los testimonios y las pruebas presentadas ante la Cámara Baja, el presidente Trump ha cometido delitos que pueden usarse para su destitución, al abusar corruptamente de la Presidencia”, señaló el profesor de Derecho de la Universidad de Harvard, Noah Feldman.

De los otros dos participantes citados por los liberales en la audiencia, tanto la profesora Pamela Karlan, de la Universidad de Standford, como el profesor Michael Gerhardt, de la Universidad de Carolina del Norte, coincidieron con Feldman al subrayar que Trump “golpeó a la democracia” estadounidense al pedir a un Gobierno extranjero que interfiriese en las próximas elecciones.

En su declaración, Gerhardt fue un paso más allá y aseveró que Trump ha cometido “varias ofensas” que merecen su destitución: soborno, abuso de poder y obstrucción al Congreso.

“Si el Congreso no actúa en este caso, entonces el proceso de destitución ha perdido todo significado y, junto con eso, las garantías cuidadosamente elaboradas en nuestra Constitución contra el establecimiento de un rey en suelo estadounidense”, apuntó. “Nadie, ni siquiera el presidente, está por encima de nuestra Constitución y nuestras leyes”, agregó.

Después de escuchar estas comparecencias, la portavoz de la Casa Blanca, Stephanie Grisham, denunció que los tres juristas que se mostraron a favor del juicio político tienen “prejuicios” contra Trump.

“Tres de los cuatro ‘expertos’ en esta audiencia simulada han tenido prejuicios contra Trump. El presidente no tiene derechos en este proceso y los ‘testigos’ de los demócratas se decidieron mucho antes de estas audiencias”, consideró Grisham en su cuenta de Twitter.

“Un precedente peligroso”

Por otro lado, el experto en la Constitución de EE.UU. llamado por los republicanos consideró que destituir a Trump por este motivo crearía un “precedente peligroso” para los próximos inquilinos de la Casa Blanca.

“Me preocupa rebajar los estándares de juicio político para que se ajusten a una escasez de pruebas y una gran cantidad de ira. (...) La destitución de Trump crearía un precedente peligroso por la falta de procedimientos”, analizó Jonathan Turley, también profesor de Derecho, en este caso de la también prestigiosa Universidad George Washington.

REUTERS

La audiencia, que se celebró en el Edificio Longworth, en las proximidades del Capitolio, estuvo marcada por las interrupciones procedimentales de los republicanos y por el elevado tono de su líder en el comité, Doug Collins.

“El miedo de los demócratas a las elecciones de 2020 es lo que está dirigiendo el proceso de juicio político”, defendió gritando Collins, que usó un tono más similar a un mitin de campaña que a una audiencia legislativa.

Ante las numerosas interrupciones, el presidente del Comité Judicial, el demócrata Jerry Nadler, amenazó con expulsar a algunos de los miembros republicanos, aunque no lo llevó a cabo.

Pese a que el objetivo es determinar si hay pruebas suficientes para el “impeachment” contra Trump a través de expertos, la realidad de hoy confirmó que los testigos citados por demócratas y republicanos defendieron también las ideas de quienes los convocaron.

No obstante, aunque el ‘impeachment’ siguiera adelante de modo pleno, no implica que saliese adelante en las dos cámaras. Si bien en el conocido como Congreso la mayoría republicana hace prever su aprobación, la superioridad numérica republicana en el Senado amenaza con tirar por tierra el deseado juicio político a Trump. 

Pero al mandatario americano no se le ve tranquilo. Su apresurada huida de la reunión de la OTAN en París y su negativa a dar una última rueda de prensa (que iba a estar marcada por la supuesta burla de sus colegas canadiense, francés, británico y holandés) dan buena muestra de ello. Aún le quedan malos ratos por pasar.