16/05/2019 12:32 CEST | Actualizado 16/05/2019 12:36 CEST

Seguro que lo has oído más de una vez: "No tengo hijos pero tengo perro"

Las grandes paradojas de la maternidad en estos tiempos.

¡Ay la paternidad! Si hay un acontecimiento vital que llega para poner todo patas arriba es el nacimiento de un hijo. Cambian tus horarios, dejas las copas de la noche por los cumpleaños en un ruidoso parque de bolas a las cinco de la tarde. Cambias tu dieta y sustituyes el sushi por una buen plato de puré de verduras que el niño no ha querido. Cambias el gimnasio por las carreras para que lleguen a todas las actividades extraescolares que crees necesarias para potenciar su formación y desarrollo. Cambias las citas en la peluquería por las citas con el pediatra. Y cambias las ocho horas de sueño por cabezadas de diez minutos a lo largo del día cuando el bebé está tranquilo.

Y todo lo haces por llegar a ser el padre o la madre perfectos. Aunque es verdad que lograr la perfección en esta tarea no parece tan sencillo. Y si no, escuchen los testimonios que ha recabado el humorista Yonyi en la cuarta entrega de Dichosas Contradicciones, Paternimal.

La presión que sienten los padres primerizos —y todos en general— es tal que tomar la decisión de que la cigüeña venga de visita asusta... y mucho. 

De ahí que nuestro país tenga un importante problema con la natalidad… La Encuesta de Fecundidad publicada hace unos meses por el Instituto Nacional de Estadística elaboraba una radiografía de la maternidad/paternidad en España en la que llamaban la atención los siguientes datos: la media de hijos por familia es de 1,5; el 80% de mujeres de entre 25 y 29 años y más del 95% de hombres menores de 30 no tienen hijos; y ya hay más madres de 40 años que de 25.

Además, según este gran estudio, casi un 25% de mujeres y hombres en edad reproductiva aseguran no tener ninguna intención de tener hijos. Pero aquí se da la gran paradoja, pues mientras retrasan —o abandonan— la maternidad/paternidad, muchos deciden volcar todo su cariño y sus cuidados en sus mascotas.

La encuesta ‘Dichosas Contradicciones’, realizada por la agencia Sigmados para Renault, analizaba esta cuestión y la respuesta era esta: “No tengo prisa por tener hijos para no perder independencia”. Pero muchos de los que afirman esto con rotundidad reconocían tener perro y “tratarle casi como a un hijo”.  

 Todos conocemos a alguno de estos sujetos... Y por si no te has dado cuenta, estas son algunas pistas para identificarlos. 

- Los nombres de sus mascotas no pasan desapercibidos. Pueden tener nombres de personas, como Mariano, Lola o Roberto; o el de alguno de sus ídolos, como Chenoa, Madonna o Messi.

- Les encanta pasar tiempo con ellos y ellos les marcan los horarios. Además, les gusta asistir a quedadas con los dueños de otros perros para ampliar el círculo social.

- Tienen cómodas camitas, un sitio privilegiado reservado en casa, les llevan con frecuencia a la peluquería y asisten a clases de yoga juntos. Incluso, como afirma el humorista Yonyi en la cuarta entrega de Dichosas Contradicciones, Paternimal, “recorren media ciudad en busca de su alimento preferido”.

¡Bienvenidos a todas nuestras contradicciones! Puedes descubrir muchas más sobre Paternimal en Dichosas Contradicciones SUV by Renault.