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26/10/2020 09:15 CET | Actualizado 26/10/2020 09:15 CET

Si fuera un virus, ¿viviría en la España vaciada o en Nueva York?

Hablemos de rotavirus...

monysasi via Getty Images
Molino en Belmonte, Cuenca. 

Por Mónica López Lacort, estadística en el Área de Investigación en Vacunas, Fisabio:

 

Si fuera usted un virus, ¿viviría en la España vaciada o en la superpoblada ciudad de Nueva York? Es evidente que en la ciudad de las luces los virus encontrarán más huéspedes para propagarse. Como vemos, el lugar en el que vivimos y la época condicionan nuestra vida.

Además de con nuestra familia, convivimos con factores económicos, ambientales y sociodemográficos propios de nuestro entorno. Estos factores son responsables de desigualdades en la población que, a su vez, influyen en la propagación de enfermedades y en las medidas de prevención a nuestro alcance.

Importancia de los estudios espacio-temporales

La COVID-19, como tantas otras enfermedades, está afectando a unas zonas del mundo más que a otras. Lo sabemos gracias a estudios que las analizan por zonas geográficas a lo largo del tiempo. Gran parte de esta variabilidad entre regiones se ve influida por el entorno y las características de cada población.

En este sentido, los estudios espacio-temporales nos ofrecen información muy concreta, algo similar a tomar la temperatura a un paciente. Con la ventaja de que, en función de los resultados, se pueden tomar decisiones importantes y promover o evaluar medidas preventivas, como la vacunación.

 

Sin estos análisis espacio-temporales, ¿cómo íbamos a responder a la pregunta de si es efectivo vacunarse de la gripe en julio? ¿Cómo sabríamos si hay suficientes vacunados en nuestra zona de residencia para afirmar que nosotros estamos (o no) protegidos frente a determinada enfermedad?

Hablemos de rotavirus

El rotavirus es la causa más frecuente de ingreso hospitalario por casos severos de diarreas en niños de todo el mundo. Actualmente, es responsable de miles de muertes cada año en países en vías de desarrollo. Desde 2007 contamos con dos vacunas seguras y efectivas que han reducido sustancialmente las hospitalizaciones por rotavirus. Sin embargo, solo en 98 países están incluidas en los programas universales de vacunación. España no es uno de ellos.

La decisión de vacunar a un hijo frente a rotavirus está influida por diversos factores. La recomendación de nuestro pediatra y/o nuestras posibilidades económicas serán determinantes en nuestra decisión. Pero el entorno, por ejemplo nuestro país de residencia, jugará también un papel muy importante. Es muy probable, además, que si nuestro vecino vacuna a sus hijos, nosotros también lo hagamos. Esto ocurre porque compartimos zona de residencia y nos parecemos más de lo que creemos. No será raro que incluso compartamos el mismo pediatra y tengamos una situación económica similar.

El Área de Investigación en Vacunas de la Fundación FISABIO ha realizado en la Comunitat Valenciana el primer estudio espacio-temporal que analiza el impacto de la vacuna frente al rotavirus en las hospitalizaciones por gastroenteritis aguda y rotavirus. Para ello, se ha estudiado qué ha pasado con el rotavirus desde la aparición de la vacuna en cada zona de residencia, delimitada por la zona del centro de salud.

Ahora bien, a la hora de analizar los datos, ¿cómo sabemos que es la vacunación la que está reduciendo las hospitalizaciones por rotavirus y no otros factores? Como hemos expuesto, la vacunación no es la única responsable de que haya más o menos ingresos por rotavirus o gastroenteritis aguda en unas zonas o en otras. El entorno influye.

Concretamente, existe una variabilidad que viene dada por diferencias entre las políticas de admisión de los hospitales, la cercanía al hospital y otros factores socio-demográficos, económicos o medioambientales. Incluirlas en “la imagen” nos ha permitido hacer una correcta evaluación de la vacunación. Además de evitar los sesgos de las estimaciones de impacto de la vacuna.

El impacto

Para el estudio del Área de Investigación en Vacunas se analizaron datos de 721 471 menores de 3 años, de los cuales 189 247 estaban vacunados frente a rotavirus. La principal conclusión fue que la introducción de las vacunas frente a rotavirus evitó aproximadamente 1 866 hospitalizaciones potencialmente atribuibles a este virus. Los datos se pueden visualizar de forma interactiva en los mapas dinámicos de la aplicación RotApp.

Captura de pantalla de la aplicación RotApp. Fundación FISABIO

El análisis sacó también a la luz importantes reducciones en las hospitalizaciones por rotavirus y gastroenteritis aguda del 36% y el 20% respectivamente durante 2015-2016, cuando las coberturas vacunales rondaban el 50%. Estas reducciones hubieran sido del 86% y 47%, respectivamente, si la totalidad de la población hubiera estado vacunada.

Como decíamos, el lugar y la época en la que vivimos condicionan nuestra vida (y nuestras infecciones). No incluir esta información en los estudios de impacto pondría en riesgo la evaluación de las medidas de prevención como la vacunación, tanto si hemos decidido vivir en la España vaciada como en la superpoblada ciudad de Nueva York.

 

Este artículo se publicó originalmente en The Conversation. 

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