También agosto tiene cinco obras de teatro que no deberías perderte

¿Quién se atreve arriesgarse?
También agosto tiene cinco obras de teatro que no deberías perderte.
Antonio Hernández
También agosto tiene cinco obras de teatro que no deberías perderte.

Agosto. Verano. Calor. ¿Teatro? Sí, este agosto también hay teatro y artes escénicas. Estas son las cinco obras que no deberías perderte de una selección hecha sobre el papel. Es decir, basada en sus equipos artísticos, en la gente que participa en las producciones. Por tanto, hay posibilidad de equivocarse. ¿Quién se atreve arriesgarse?

Edipo

Es el Sófocles que reúne en el Festival Internacional del Teatro Clásico de Mérida a tres estrellas. Al dramaturgo Paco Becerra, que lleva nueve meses trabajando en el texto. Al director Luis Luque, que ha dirigido la mayor parte de las propuestas de este dramaturgo. Y a Alejo Sauras, un popular actor televisivo que ahora está en la cresta de la ola gracias a la serie Estoy vivo, de TVE. Los dos primeros ya han demostrado lo que pueden hacer con un texto clásico. Todavía se recuerda su Fedra con Lolita. Y el segundo ya ha pasado por este escenario, si bien es cierto que con comedias más ligeras.

El original es la historia de un rey que mató a su padre, se acostó con su madre, y fue padre de sus hermanos. La historia de un rey que dio nombre al famoso complejo de Edipo freudiano, clave en el desarrollo del psicoanálisis. Y que ahora pretende usarse para hablar de la popularidad y la influencia en los tiempos de Instagram.

Obra que seguro atraerá a gente de toda España. Como ocurre con toda tragedia griega, y más si tienen un equipo artístico como el citado. Al que se añaden otros dos componentes que gustan mucho a la afición teatral y a la prensa especializada, como el coreógrafo Sharon Fridman, que está ahora en un muy buen momento profesional, y la escenógrafa Mónica Boromello, que suele crear mucha belleza para Mérida. A sus espectáculos anteriores hay que remitirse.

Del 11 al 15 de agosto.

El perro del hortelano

De Lope de Vega. Programado en la Fiesta Corral Cervantes, ese escenario efímero tipo corrala que llega con el calor a la ciudad de Madrid para mostrar obras relacionadas con el Siglo de Oro y que este año está mejor acondicionado y organizado.

Sin duda este perro será el plato fuerte de la múltiple y larga programación de este sitio. Poco importará que cuando se vio en los Teatros del Canal este montaje no tuviera buenas críticas, que, por cierto, no coincidieron con el gusto del público que agotó entradas. Y es que se trata de una comedia romántica, de las que siempre gustan. Un te quiero y no puedo. Un vivo sin vivir en mí. Un enredo tras otro. Esta vez a vueltas con el deseo de una noble por su secretario, algo que su clase y su (dis)posición aceptan mal.

Además, la protagoniza María Pastor, una buena actriz que tiene una legión de fans. La produce la Fundación Siglo de Oro, marchamo de calidad del teatro aúreo. Y la dirige un experto director de escena que se han traído de la Pérfida Albión para que monte un Lope con el mismo estilo con el que los británicos montan y han remozado a Shakespeare. Ese estilo que ha conseguido convertir al bardo de Strafford-Upon-Avon en referencia tan internacional que lo entienden hasta en Pekín. Si es así ¿por qué no hacerlo con Lope?

Del 29 de julio al 7 de agosto

Far West

De Yllana. Pondrá la nota de humor salvajemente amable en el Teatro Alfil. Espectáculo para todas las edades que se podrá ver los jueves, con un importante descuento para aquellos que compren por la página web, y que garantizará la diversión para público de todas las edades con el ya clásico humor gestual de esta compañía.

Se trata de una reposición de un montaje que se estrenó en 2012 y que merece entrar en esta selección porque mostrará que, por ahora, este humor no ha envejecido. Aunque hubiera sido mejor mantener su nueva producción, No todo son pulgas. Espectáculo de nuevo para todas las edades que, después de agotar entradas en el Teatro Español a finales de junio, volverá un solo día al Alfil, el 30 de julio.

Así que con lo difícil que se está poniendo viajar este verano, está bien cogerse a la familia, desde el niño hasta al abuelo, e irse todos juntos al Far West sin moverse de Malasaña. A un divertido Lejano Oeste para reírse un buen rato y salir del teatro de muy buen rollo.

Del 29 de julio al 26 de agosto

Es el enésimo intento por convertir esta localidad madrileña en un mini Bayreuth, como quería Alberto Ruíz Gallardón, el que fuera presidente de la Comunidad de Madrid y del PP que tanto gustaba a la izquierda.

De hecho, la programación incluye ópera. Carlo il Calvo, que permitirá redescubrir a Nicola Antonio Porpora. Un coetáneo de Haendel y de Bach, no muy apreciado en su tiempo, al que la crítica actual reivindica y que Jaroussky o la Bartoli incluyen en sus recitales.

Aunque si lo suyo es la lírica española, podrá disfrutar con la gala de zarzuela en la que cantará, entre otros, Saioa Hernández. Y si la lírica no es lo suyo, pero sí lo español, dos grandes compañías le entusiasmarán con sus bailes flamencos: la de Antonio Márquez, que estrena Macadanza y Symphonie espagnole, y la de María Pages con su Paraíso de los negros.

También hay danza para los más modernos. Llega con Sonoma de la Veronal y con Dream Hunters del Ballet Nacional de Belgrado. Y flamenco de vanguardia con Rosario la Tremendita.

Y si todo lo anterior se le queda grande, o lejos, o no le interesa, ¿por qué no un clásico? En este caso la alternativa es la reposición de la puesta en escena de Marsillach de El médico de su honra de Calderón, que, como ya se ha dicho en esta sección, mantiene su frescura e interés a pesar de los años que han pasado desde que se estrenó este mismo montaje.

Del 6 de agosto hasta el 24 de septiembre

The history of Korean Western theater

Del coreano Jaha Koo. Es la obra performativa y rara que todos aquellos que se suelen definir como modernos querrán ver. Por si acaso quedasen dudas sobre el tipo de espectáculo, los Veranos de la Villa lo programan en el Centro Cultural Conde Duque. Centro que es de lo más contemporáneo, como muestra la línea de la directora artística actual, Natalia Simó, que se ha traído a este centro parte de la programación que hacía en los Teatros del Canal.

¿Y qué ofrece para el resto de los espectadores? Ofrece la posibilidad de conocer a un compositor coreano en el que la puesta en escena es importante. Conocer un teatro y una música contemporánea de las que se conoce poco o nada por estos lares. También reflexionar como el teatro occidental, que es lo mismo que decir norteamericano o inglés, ha influido, incluso, casi sustituido a las formas de teatro tradicional en su país ¿y dónde no?

Reflexión hecha desde la multimedia y desde la música y que, tal vez, dé el campanazo teatral, como lo lleva haciendo el cine coreano durante varios años. Desde luego, no será porque le falte currículo artístico a su autor, compositor, director e interprete. Un artista que es todo en uno y habitual de los principales festivales de teatro del mundo.

El 12 y el 13 de agosto

Teatros sorprendentes