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20/10/2019 11:34 CEST | Actualizado 20/10/2019 11:34 CEST

Todo hombres

YOLANDA DOMÍNGUEZ
Parodia del anuncio de El Corte Inglés

Este año la campaña de otoño-invierno de El Corte Inglés es una verdadera obra de arte conceptual. Debería estudiarse en las escuelas de comunicación y exponerse en las muestras de videoarte. Qué destreza a la hora de transmitir el hastío generalizado de los votantes frente a los gobernantes. Qué maestría sintetizando la actualidad política y posicionándose de una manera crítica. Cómo han logrado plasmar en imágenes y resumir en un slogan lo que pensamos muchas personas ante las próximas elecciones: “todo hombres” (Sólo hay que darle al play y escucharlo con el audio).

Casado, Rivera, Sánchez, Iglesias, Errejón. Rígidos. Individualistas. Inflexibles. Competitivos. Distantes. Todos cortados por el mismo patrón. En la sublime pieza audiovisual parece que se abrazan, pero todo es performace, pura ficción. El anuncio retrata a la perfección ese vaivén de pantalones y chaquetas: políticos quevan de un lado a otro como pollos sin cabeza. El fondo neutro representa el papel de la ciudadanía en la esfera política: no estamos, no se nos escucha, no se nos tiene en cuenta. Todo son focos, espectáculo y pose. “Todo hombres” que nos han conducido a una situación política y social desesperante. “Todo hombres” que no han sabido gestionar la diferencia de perspectivas y de opiniones. “Todo hombres” que no han sabido dialogar ni mucho menos encontrarse. 

El poder masculino es rígido, individualista y punitivo. Simboliza la competición y el llegar primero a la meta. Es la idea del éxito como algo individual y no el beneficio de la comunidad. Es el héroe que levanta su espada y somete. Mear para marcar territorio. Destrozar lo que construyó el anterior. Gritar más alto que el otro. Desacreditar en lugar de proponer soluciones. 

Nuestra política adolece de valores femeninos como la escucha, la colaboración y la conciliación. Muchas personas no sabemos a quién votar en las próximas elecciones. No nos identificamos con ninguno de los machos que pretenden dirigir nuestra nación. Obligar a las personas a ir a votar para que no ganen otros no es ilusionante.  Queremos ejercer nuestro derecho a decidir convencidas y esperanzadas, no resignadas. Es urgente transformar en la estructura política y el concepto de poder y para eso necesitamos más mujeres en política. Mujeres que aporten más horizontalidad y menos verticalidad. Que cuenten con las voces de todas las personas. Que sean inclusivas y no elitistas. Que viren la idea de autoridad del sometimiento al saber hacer. Aunque ser mujer no implica por sí sólo aportar estos valores: la mayoría de las mujeres que se dedican a la política se ven obligadas a adoptar un rol masculino para poder ser tomadas en serio. Las que no lo reproducen o intentan cambiarlo son criticadas y expulsadas del sistema de gobierno. 

Suelo ser muy crítica con la publicidad, pero en esta ocasión quiero felicitar a los y las artistas artífices de esta maravillosa alegoría. Y por supuesto a Antonio Banderas junto al resto del elenco de actores, que han demostrado una insuperable capacidad interpretativa. No debe resultar nada fácil, ni grato, interpretar a nuestra clase política.