Todo lo que se sabe sobre la relación de tabaco y coronavirus

La Xunta de Galicia sancionará desde el jueves 13 el consumo de tabaco en espacios públicos abiertos como medida para frenar el avance de los contagios por covid-19.

Prohibido fumar en calle y terrazas si no es posible mantener la distancia de seguridad. La Xunta de Galicia sanciona desde este jueves 13 de agosto el consumo de tabaco en espacios públicos abiertos como medida para frenar el avance de los contagios por coronavirus.

“El humo es un factor de difusión”, dijo el presidente Alberto Núñez Feijóo en la rueda de prensa convocada para anunciar la intención de aplicar esta medida, hasta ahora pionera en toda España.

Sobre los peligros de fumar en espacios públicos alertó el Ministerio de Sanidad a principios del mes de julio por ser los cigarrillos posible transmisores de la covid-19. Es uno de los datos publicados hasta el momento sobre la relación de tabaco y coronavirus, aunque todavía hay muchas preguntas en el aire. Estas son las que se pueden contestar:

1. Fumar en lugares públicos expone a los fumadores pasivos

El humo exhalado por los fumadores lleva consigo la expulsión de gotitas respiratorias y éstas “pueden contener carga viral y ser altamente contagiosas” si ese fumador tiene coronavirus. De ahí la recomendación de no fumar en espacios púbicos si no se puede mantener la distancia de seguridad.

Lo recoge el texto publicado a principios de julio por la Comisión de Salud Pública con su posicionamiento ante el tabaco y otros productos relacionados en la covid-19, que habla también de “una relajación de la distancia social de seguridad” cuando se fuma.

2. Fumar aumenta el riesgo de contagio (pero no como imaginas)

Aunque se ha publicado mucho sobre este tema, la Organización Mundial de la Salud (OMS) asegura que “no existen estudios revisados por homólogos que hayan evaluado el riesgo de infección por SARS-CoV-2 que puede conllevar el consumo de tabaco”.

Eso no es óbice para que el organismo considere que es probable que los fumadores sean más vulnerables a la covid-19, ya que “el acto de fumar supone arrimar los dedos (y los cigarrillos, que pueden estar contaminados) a los labios” y esto aumenta la posibilidad de transmisión del virus de la mano a la boca. Por otra parte, señala que las pipas de agua o cachimbas son un riesgo por compartir “boquillas y mangueras, lo que puede facilitar la transmisión de la covid-19 en ambientes comunitarios y sociales”.

3. Los fumadores deben lavarse las manos más que nunca

“En caso de hacerlo en lugares públicos, hay que lavarse las manos antes y después”. Este es el aviso que incluye la Comisión de Salud Pública con su posicionamiento ante el tabaco y otros productos relacionados en la covid-19.

El consejo va en la línea de lo publicado por la OMS, ya que según el órgano nacional a los daños a la salud que conlleva ya de por sí el tabaco hay que sumar que “la manipulación de la mascarilla y el contacto de los dedos con la boca tras tocar los cigarros favorecería el contagio del virus”.

4. El pronóstico es peor para los fumadores con coronavirus

“Fumar cualquier tipo de tabaco reduce la capacidad pulmonar, conlleva un mayor riesgo de sufrir afecciones pulmonares graves y puede aumentar la gravedad de las enfermedades respiratorias”, señala en su página web la OMS, que recuerda que el coronavirus es una enfermedad infecciosa que ataca principalmente a los pulmones y de ahí el riesgo de los fumadores a “desarrollar síntomas graves y de fallecer a causa de la covid-19″.

Sobre este tema hay numerosos estudios recogidos por el Grupo de Abordaje al Tabaquismo de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (Semfyc). Según éste, los fumadores tienen casi dos veces más posibilidades de progresión grave de la enfermedad y son aproximadamente 2,4 veces más sensibles a ingresar en UCI, a necesitar respiración asistida o a morir. Otra revisión señala los tres principales factores de riesgo para desarrollar una condición crítica o mortal en covid-19: ser varón, tener más de 65 años y fumar.

5. No hay estudios para afirmar que la nicotina proteja

La noticia fue todo un bombazo a finales de abril: investigadores franceses hallan propiedades preventivas en la nicotina frente a la covid-19. E igual que llegó, se fue. La OMS no la ha negado pero sí aseguró en un comunicado publicado el 11 de mayo que “no hay información suficiente para confirmar ningún vínculo entre el tabaco o la nicotina y la prevención o el tratamiento de la covid-19”.

Neumólogos españoles utilizaron el misma argumento días antes al declarar que “no existen datos científicos, ni fiables ni contrastados, que permitan asegurar que el consumo de nicotina contribuye a reducir la probabilidad de infección por coronavirus”. Desde entonces no se ha vuelto saber más del estudio francés.

6. Vapeadores y usuarios de cigarrillos electrónicos tienen los mismos riesgos

Los riesgos que entraña manipular un cigarrillo electrónico son los mismos que entraña manipular tabaco. Y la OMS apunta que los riesgos que tiene un fumador que desarrolla la enfermedad los tiene también un vapeador. Como señala en su web, “hay una creciente evidencia de que el consumo de cigarrillos electrónicos produce efectos secundarios en los pulmones, corazón y vasos sanguíneos” y eso va directamente ligado con un mayor riesgo de complicaciones severas por la covid-19.

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