Todo(s) contra Putin: las conclusiones de la macrocumbre de Bruselas

La OTAN, el G7 y la UE se han citado en la capital europea para unificar posturas, mensajes y políticas sobre la guerra cuando se cumple un mes de invasión rusa.
Reuniones oficiales y corrillos oficiosos entre líderes mundiales, el paisaje visto en la capital belga
Reuniones oficiales y corrillos oficiosos entre líderes mundiales, el paisaje visto en la capital belga
HENRY NICHOLLS via Getty Images

Todo pasa por Bruselas. Y en la reconvertida hoy como ‘capital’ del mundo, todo pasa por Putin. De una tacada, la OTAN, el G7 y la UE se han visto las caras en una macrojornada diplomática para unificar posturas y acordar nuevas decisiones contra Rusia y en apoyo de Ucrania.

La guerra cumple un mes y, dado que nada hace indicar que acabará pronto, se antoja esencial una nueva estrategia desde Occidente. La importancia de la cita era tal que Joe Biden se ha desplazado hasta Bélgica, acompañado de su interminable séquito presidencial.

De la interminable jornada del jueves (a estas horas aún no ha concluido la primera sesión del Consejo Europeo) han salido varios compromisos en todos los frentes: militares, económicos, políticos... y retóricos, con un listado no menor de advertencias.

Qué ha pasado en la reunión de la OTAN

Sobre la enorme mesa de la Alianza Atlántica hay dos miedos inmediatos: el papel de China y la posibilidad de que los delirios de Putin den paso a ataques químicos, nucleares o biológicos contra Ucrania. Y de ambos se ha hablado a lo largo de la mañana belga.

La OTAN asume que el peligro de un ataque con armas de destrucción masiva desde Moscú es real. Putin lleva toda la guerra, incluso antes, recordando el poder nuclear de su país y alertando con movimientos amenazantes. En un primer momento, el secretario general ha anunciado el envío de equipamiento de protección contra ataques “químicos, biológicos, radiológicos y nucleares” al Gobierno de Kiev.

Reforzado el flanco este europeo con el compromiso de nuevos batallones en Eslovaquia, Hungría, Rumanía y Bulgaria, Stoltenberg ha asegurado que si Rusia siguiera adelante con un ataque de este tipo “cambiaría la naturaleza del conflicto”.

Una frase que, significando mucho, no ha querido explicar en profundidad. Sí lo ha hecho Joe Biden en su rueda de prensa, ya por la tarde. Sin irse por las ramas, ha respondido que “la OTAN responderá si Rusia utiliza armas químicas en Ucrania”. “Y esa respuesta dependería del uso que se diera a las armas químicas”, ha añadido. No ha precisado, no obstante, si trabajan con algún informe de la inteligencia que documente movimientos de Putin en esa línea.

Más madera. Ahora le toca a China. Los 30 miembros del ‘club’ atlántico han advertido a Pekín que se abstenga de “cualquier” tipo de apoyo a Rusia. Ni militar ni económico ni de ninguna otra clase o se atendrá a consecuencias. Tampoco en esto han precisado cuáles, pero el mismo Biden ha confirmado el tono preventivo de la OTAN. En una conversación reciente con su homólogo chino ya le conminó a no respaldar a Putin, con la formulación de la palabra “consecuencias”.

Las nuevas medidas acordadas por el G7 y EEUU

Estirando agendas de un modo extremo, los líderes de las siete grandes potencias económicas del globo, o lo que es lo mismo, Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido han acordado nuevos golpes contra las finanzas de Rusia, su antiguo socio en el extinto G8.

Esta vez no son nuevas sanciones, sino trabas para que pueda sortear las anteriormente impuestas. Por ejemplo, el compromiso de restringir las transacciones de oro del Banco Central ruso, segunda mayor reserva de oro mundial, así como de reducir la dependencia energética hacia Moscú, en línea con las medidas que ya trabajan todos ellos en solitario o a través de sus alianzas internacionales.

“Estamos listos para aplicar medidas adicionales según sea necesario, siempre actuando con unidad mientras lo hacemos”, ha señalado el comunicado de intenciones concretadas este jueves. El G7 también llama a la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) como actor clave para “asegurar el suministro estable y sostenible de energía”.

A nivel individual, EEUU sí ha anunciado medidas particulares. Lo ha hecho Joe Biden, que esta vez se dirige contra la Duma (cámara baja del Parlamento ruso) y más de 400 figuras y empresas cercanas a Putin. “Ellos se benefician personalmente de las políticas del Kremlin y deberían sufrir las consecuencias”, ha escrito el líder estadounidense. Las corporaciones afectadas pertenecen al ámbito de Defensa, como fabricantes de helicópteros, misiles, munición, equipos militares y drones.

¿Qué se sabe del Consejo Europeo?

A diferencia de las otras dos grandes citas, aquí aún no hay conclusiones. Los jefes de Estado o Gobierno de los Veintisiete se vuelven a juntar dos semanas después de su sesión en Versalles, pero esta vez con el carácter ejecutivo de un Consejo Europeo formal. Entre el jueves y el viernes la UE deberá encontrar una postura común en las nuevas vías de apoyo a Ucrania, posibles nuevas sanciones contra el régimen de Putin y, especialmente, una solución al “problema” de la energía.

Antes de que se iniciara, la presidenta de la Comisión, Ursula Von der Leyen anunciaba “un nuevo capitulo” en la alianza energética con EEUU firmada a finales de enero, por el cual Washington suministrará más gas natural licuado a la UE, reemplazando así el proveniente de Rusia en “un paso importante hacia adelante” en .

Pedro Sánchez, a su entrada al Consejo, ha explicado que defendería una postura unitaria porque el alza de los precios “es un problema de todos”, pero buscaría una “respuesta particular al problema específico” de España y Portugal. La Península Ibérica, una “isla energética” en sus palabras, sufre los efectos del mercado europeo sin apenas beneficiarse de las interconexiones, por lo que va a proponer desfijar el gas del precio de la electricidad. Ese debate se emplaza al viernes.

También que habría un nuevo envío de material militar desde España a Ucrania, a título nacional. Se esperan más medidas, toda vez que el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel —que ha sido renovado hoy para otros dos años y medio al frente— apuntó recientemente que los Veintisiete están “preparados para hacer más, para matar de hambre a la maquinaria bélica de Putin”.

De todo darán buena cuenta en la jornada del viernes.