POLÍTICA
21/01/2020 11:31 CET | Actualizado 21/01/2020 14:35 CET

Trapero sobre su imputación: "Me he sentido injustamente tratado, los Mossos y yo"

La Audiencia Nacional acoge la segunda jornada del juicio a los entonces responsables de la policia catalana por su papel en el "procés".

EFE
Trapero llegando a la Audiencia Nacional

“Me he sentido injustamente tratado, el cuerpo y yo, en ese momento mis compañeros sentían lo mismo. Hice mi trabajo lo mejor que pude con mis compañeros”. El mayor de los Mossos D’Esquadra Josep Lluís Trapero, ha declarado en la Audiencia por segundo día consecutivo, donde ha negado que temieran que algún grupo anarquista fuera a colocar artefactos explosivos por el 1-O, tal y como consta en un informe de evaluación de riesgos del 8 de septiembre de 2017 de la Comisaría General de información de la Policía catalana.

En la segunda jornada del juicio por la actuación de los Mossos el 1-O, el teniente fiscal, Miguel Ángel Carballo, ha continuado su interrogatorio a Trapero preguntándole acerca de una serie de correos electrónicos que recibió de la Comisaría General de Información.

Según Carballo, en uno de esos correos, se evaluaba la “posible actuación de colectivos anarquistas que podían incluso reivindicar la actividad violenta en forma de artefactos explosivos y de actividad armada en Cataluña”.

Trapero previamente ha querido aclarar que no se puede dar por supuesto que se leía todos los informes que le enviaban, “no es así”. “Uno no tiene capacidad de leer absolutamente todo lo que le llega al correo”, ha replicado, para después asegurar que ese correo en concreto no lo llegó a leer.

“Eso le aseguro no haberlo leído y en ninguna reunión en la que se analizaban los riesgos para el 1-O, la Comisaría General de Información jamás se habló en esos términos”, ha sostenido.

"Nunca se valoró en esos términos que hubiera artefactos"

Ha explicado que sobre los colectivos anarquistas, el lunes ya señaló que en las últimas valoraciones que se expusieron en una de las reuniones que tuvo en el Palau de la Generalitat se habló de 40 zonas, barrios conflictivos con grupos de tipo anarquista con los que ya habían tenido habíamos problemas.

Más allá de eso, “nunca se valoró en esos términos que hubiese artefactos”, ha insistido.

Sobre estos correos que le fueron remitidos, Trapero ha explicado que los informes sobre la valoración de riesgos de cara al 1-O comenzaron a hacerse de forma semanal o quincenal para pasar a ser diarios al acercarse la fecha de referéndum.

Niega que los informes estuviesen relacionados con el plan Ágora

A preguntas del fiscal ha rechazado que estos informes estuviesen relacionados con el conocido como el plan Ágora, ya que este se diseñó en julio, y entró en vigor el 4 de septiembre, algo más tarde de lo previsto debido a los atentados de Cataluña del 17 de agosto

El Plan Ágora, según ha indicado, respondía a que el proceso soberanista implicaba un “tensionamiento social”, por lo que se centraba en dar seguridad a las instituciones que tuvieran “algún tipo de amenaza, escrache o daño. “Esa sería la única relación” con el procés, ha precisado.

Según el fiscal, en un informe del 11 de agosto Manuel Castellví, responsable de la comisaria general, aportó “novedades relevantes en relación con el proceso” como las fechas en las que estaba prevista la votación de las leyes del referéndum, que entonces no se sabían.

“Usted tenía información privilegiada sobre esa tramitación legislativa”, le ha señalado Carballo a Trapero, que ha afirmado que no recordaba haber leído ese correo como otros muchos, y ha explicado que en las reuniones que se mantenían se hacía una síntesis de las novedades más relevantes.

Ha asegurado desconocer de dónde se obtuvo esa información, y ha indicado que Castellví ha sido llamado como testigo a este juicio, y “le podrán preguntar”. “Lo que se hizo con esa información es responsabilidad de la Comisaría general de Información”, ha zanjado. 

“Los Mossos dijeron “no” a entregar información económica y fiscal solicitada por el Govern”

Del mismo modo, Trapero ha asegurado que la policía autonómica se negó a entregar información económica y fiscal solicitada por el Govern de Carles Puigdemont para una futura república catalana que se instauraría tras conseguir la independencia.

“Hasta la fecha nos habían pedido dos temas”, ha indicado el mayor, que se enfrenta a 11 años de cárcel por un presunto delito de rebelión. El primero, está relacionado con “información de tipo fiscal para saber si los hoteles pagaban los impuestos de la Generalitat sobre ese cometido” y el otro, “querían tener información sobre fraude y blanqueo”.

“Mossos no facilitó ningún tipo de información”, ha explicado, señalando que a la reunión sobre el primer asunto acudió él mismo y les comunicó que “como Administración no tenían que tener ese tipo de información’, que se encuentra en bases de datos de seguridad. “Me parecía una barbaridad”, ha dicho Trapero, expresando la misma palabra con la que ayer tachó el proceso soberanista.

Para la segunda reunión designó como representante de los Mossos a Comes, que acudió acompañado del jefe del área de blanqueo y estafas. Según ha recordado, ambos le indicaron tras el encuentro que se “quedaron a cuadros” cuando escucharon la petición de Hacienda, por lo que también rechazaron facilitar este tipo de información. Trapero ha añadido que después Puig le pidió perdón, alegando que ‘no sabía de que iba esto’.

Otro de los mails por los que ha sido preguntado ha sido el que recibió el 11 de agosto en el que, según ha dicho el fiscal, se envió un informe que hablaba de “novedades relevantes” sobre el “procés”, pues ya se hacía mención del día en el que se iba a votar en el Parlament la Ley del Referéndum.

Aunque el representante del Ministerio Público ha insinuado que el mayor tenía “información privilegiada”, Trapero se ha defendido diciendo que “partir de la premisa” de que él leía todos los correos que recibía “es mucho suponer”.

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