NOTICIAS
11/10/2021 06:15 CEST | Actualizado 11/10/2021 13:48 CEST

Los expertos vigilan la nueva colada ante el temor de que afecte a zonas que se habían salvado

La riada del volcán arrasa campos de cultivo en su camino hacia el mar y afecta al polígono industrial de Tajuya. La erupción continúa en fase explosiva.

Tres semanas después de despertar, el volcán en Cumbre Vieja, en la isla de La Palma, continúa generando nuevas coladas de lava y expulsando gigantescos bloques de material volcánico –algunos del tamaño de un edificio de tres plantas–, en un proceso eruptivo que ha aumentado en los últimos días a consecuencia de los derrumbes registrados en el área del cráter. De esta forma, continúa la fase explosiva.

Mientras tanto, una de las riadas generadas este fin de semana avanza arrasando zonas de cultivo en su camino hacia el mar, con 132 hectáreas de este terreno ya dañadas. De hecho, la lengua ha entrado en el polígono industrial de Tajuya, en el municipio de Los Llanos, donde está afectando a las parcelas de tres empresas.

Todos los ojos están puestos en esta colada, de las tres que continúan activas, ante si puede cambiar de rumbo y afectar a zonas que inicialmente se habían salvado. Esta discurre a una velocidad de 700 metros por hora, según informa TVE, hacia el acantilado de La Tajana.

Desde que entró en erupción el pasado 19 de septiembre, el volcán ha arrasado ya una superficie de 525 hectáreas y destruido 1.281 construcciones, mientras que 95 están en riesgo por el trayecto que han tomado las recientes coladas. Desde la noche del domingo se han registrado al menos 40 terremotos, el más fuerte de ellos ha sido de una magnitud de 4,3 en la escala de Richter, con epicentro en el municipio de Villa de Mazo.

Este es el triste balance de una catástrofe que este lunes arranca marcada por el temor a que afecte a la operatividad de los aeropuertos de la propia isla, La Palma, y al de Tenerife. Todos ellos se mantienen operativos de momento. Se trata de una cuestión de la que advirtió María José Blanco, directora del Instituto Geográfico Nacional en Canarias (IGN), y que dependerá de posibles cambios de la dirección del viento, hacia el oeste, y la disposición del penacho de gases y cenizas. 

La destrucción del barrio de Todoque

La nueva colada de lava, con temperaturas de hasta 1.240 grados, ha destruido las pocas edificaciones que quedaban en pie al norte de la localidad de Todoque, una de las más afectada, según ha informado este domingo el Instituto Volcanólogico de Canarias (Involcan).

Los expertos aseguran que la evolución de la erupción continúa dentro del proceso normal de un volcán mientras siguen monitorizando su actividad para garantizar la seguridad de las personas.

El Cabildo de La Palma ha explicado que se permitirá la entrada a los vecinos evacuados con propiedades fuera del perímetro de seguridad para recoger ropa y enseres. Para ello el acceso será controlado y contarán con el acompañamiento de personal de seguridad, previa coordinación con su Ayuntamiento. No obstante, no estará permitido el acceso por Tazacorte a las zonas evacuadas.

 

El fuerte ruido, explosiones y sismos

El fuerte sonido que emite el volcán al expulsar el magma, junto a las explosiones y los sismos, sigue acompañando a los vecinos de las zonas aledañas, una situación que se hace especialmente dura durante la noche, como la pasada. 

Los terremotos siguen siendo abundantes, pero localizados entre 10 y 15 kilómetros de profundidad, e incluso a más de 20, por lo que los expertos siguen sin temer que se pueda abrir una nueva zona eruptiva.

En la rueda de prensa diaria que ofrecen los especialistas que trabajan en Cumbre Vieja, este domingo ofrecieron estimaciones de la cantidad de magma arrojada por el volcán en estas tres semanas. Esta varía entre los 39,6 millones de metros cúbicos, según un cálculo del Involcan a partir de la emisión difusa de dióxido de azufre, y los 60 millones de metros cúbicos que estima un programa de satélite.

Este “baile de cifras” da idea de la dificultad de calcular el volumen de magma en estos momentos, ha explicado la científica María José Blanco.

EFE/Carlos de Saá
Imagen tomada en la madrugada del viernes desde Tajuya, en El Paso (La Palma).

Una columna de cenizas y gases de 3.500 metros

La columna de ceniza y gases ha alcanzado una altura de 3.500 metros y la fajana que la lava está formando al caer al mar continúa extendiendo su superficie y avanzando en la profundidad del océano.

Los expertos monitorizan también este terreno, que corre el riesgo de derrumbarse si sigue su avance a profundidades mayores en el océano, lo que iría acompañado de la liberación brusca de gases, con explosiones y olas, aunque de escasa altitud.

El volcán emite 4.522 toneladas diarias de dióxido de azufre y 1.958 toneladas de dióxido de carbono, lo que según los científicos no representa riesgo alguno ni para los residentes ni para los visitantes de la isla.

Cumbre Vieja es uno de los complejos volcánicos más activos de Canarias. En ella se han producido dos de las tres últimas erupciones registradas en las islas: el volcán San Juan, en 1949, y el Teneguía, en 1971, que provocó una víctima por inhalación de gases. La Palma, como el resto de las islas de Canarias, es de origen volcánico, y posee una edad geológica estimada en dos millones de años que la convierte en una de las más jóvenes del archipiélago.

Photo gallery El desastre de La Palma, visto desde el aire por el Premio Pulitzer Emilio Morenatti See Gallery

NUEVOS TIEMPOS