INTERNACIONAL
22/08/2019 08:12 CEST

Trump considera "seriamente" acabar con el derecho a la ciudadanía por nacimiento

"Francamente, es ridículo (...) Tienes un bebé en nuestro país, es decir, cruzas la frontera, tienes un bebé y ‘felicidades, el bebé es ahora un estadounidense'"

NICHOLAS KAMM/AFP/Getty Images
Donald Trump, el pasado 25 de julio en un acto en la Casa Blanca.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dado dos tremendos golpes contra la inmigración en apenas unas horas. Si ayer por la tarde anunció una norma para encerrar a los menores inmigrantes de forma indefinida, de madrugada aseguró que está considerando “seriamente” acabar con el derecho a la ciudadanía estadounidense por nacimiento. Es una vieja promesa de su campaña electoral que la oposición demócrata y muchos expertos consideran inconstitucional.

“Estamos pensando en (acabar con la) ciudadanía por nacimiento muy en serio”, dijo Trump en declaraciones a los periodistas antes de emprender un viaje hacia el estado de Kentucky.

“Francamente, es ridículo (...) Tienes un bebé en nuestro país, es decir, cruzas la frontera, tienes un bebé y ‘felicidades, el bebé es ahora un ciudadano estadounidense’”, añadió.

Trump ya prometió acabar con ese derecho cuando competía por la Casa Blanca en 2016, y el pasado octubre, durante la campaña de elecciones legislativas en EEUU, el mandatario recuperó la idea y aseguró que firmaría un decreto para implementarla, algo que finalmente no hizo.

La oposición demócrata le recordó entonces que sería necesaria una reforma constitucional para lograr ese objetivo, dado que ese derecho está amparado por la decimocuarta enmienda de la Carta Magna, aprobada en 1868 para conceder el estatus de ciudadano a los esclavos afroamericanos liberados.

Esa enmienda establece que “todas las personas nacidas o naturalizadas en Estados Unidos, y sujetas por tanto a su jurisdicción, son ciudadanos de Estados Unidos y del estado en el que residen”.

El Tribunal Supremo respaldó ese derecho para los hijos de inmigrantes en 1898, pero la Casa Blanca subrayó el pasado octubre que la máxima instancia judicial nunca se había pronunciado sobre el tema en casos en que los padres del aspirante a la ciudadanía fueran indocumentados.

Trump no aclaró este miércoles si su plan para acabar con ese derecho se basaría exclusivamente en su poder ejecutivo, pero si llegara a intentarlo por decreto, esa medida desencadenaría con toda seguridad una batalla judicial que acabaría en el Supremo. 

Así se obtiene la ciudadanía

Las dos formas más generalizadas de obtener una nacionalidad concreta es por nacimiento o por naturalización. Aunque con variaciones dependiendo de la legislación de cada país, podemos decir que existen cuatro vías específicas de adquisición de una nacionalidad.

Nacionalidad originaria (por nacimiento):

- Ius sanguinis (derecho de sangre). La nacionalidad que se adquiere es la de los padres, independientemente del lugar de nacimiento.

- Ius soli (derecho de suelo), otorgada por lugar de nacimiento, sin tener en cuenta la nacionalidad de los padres.

Nacionalidad derivativa (por una modificación en la originaria):

- Ius domicili (derecho de domicilio). Obtener la nacionalidad por residencia dependerá del tiempo y los plazos marcados por cada país

- Ius optandi (derecho de optar), consiste en decidir un nacionalidad entre varias a las que se tiene derecho (por ejemplo cuando la nacionalidad de una persona por sangre es diferente a la de suelo, y puede decidir una de las dos).

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