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31/01/2020 20:24 CET | Actualizado 31/01/2020 20:24 CET

Un día triste para Europa y el Reino Unido

Como socialistas españoles velaremos por defender los derechos de la ciudadanía y de las empresas españolas.

JOHN THYS via Getty Images
Despedida de los europarlamentarios laboristas británicos. 

Hoy es un día triste para Europa. Por primera vez un Estado miembro, el Reino Unido, abandona la Unión tras 47 años de relación y pasa formalmente a ser un país tercero. Lo que parecía un mal sueño desde el resultado de la convocatoria de referéndum de Cameron en 2016 se hizo realidad con la arrolladora victoria electoral de Boris Johnson el pasado 12 de diciembre, que permitió a los conservadores aprobar la ley que sienta las bases para la salida del país de la Unión Europea. Durante tres años el Brexit y sus peleas internas nos han mantenido sumidos en el caos y la confusión total y han paralizado la puesta en marcha de soluciones pragmáticas a nuestros problemas más apremiantes.

Como europeístas convencidos estamos abatidos al ver que el Brexit ha vencido a pesar de nacer de las mentiras de unos dirigentes políticos irresponsables, que engañaron a sus ciudadanos con escenarios fantasiosos y tramposos, y a pesar de que en las últimas elecciones el 53% del electorado votó a aquellos partidos que hicieron campaña en favor de la celebración de otro referéndum. 

Aunque algunos defenderán que el sentimiento del pueblo británico hacia el proyecto europeo ha sido fluctuante a lo largo de los años, no es menos cierto que muchos hombres y mujeres británicos han contribuido con entusiasmo al proyecto de integración europea desde que el Reino Unido se incorporase a la Comunidad Europea en 1973.

Por eso, como socialistas europeos lamentamos profundamente tener que decir adiós a nuestros compañeros y compañeras laboristas, que se han batido durante décadas por construir un espacio de derechos, justicia y progreso social. Su defensa de los derechos humanos y la democracia en la Unión, su contribución en la lucha contra la discriminación, la pobreza y los derechos de los trabajadores, así como su lucha en favor de una Europa abierta al resto del mundo no serán olvidadas fácilmente. 

Estos últimos días las lágrimas de nuestros colegas laboristas en el Parlamento Europeo y las de los muchos amigos británicos, que se preguntan qué futuro tendrán sus hijos y nietos, nos han recordado que es muy duro verse obligado a abandonar el mayor proyecto de paz e integración de la historia. Como consuelo, la frase más repetida de estos días en Bruselas ha sido ”It’s not goodbye, it’s au revoir″ (“Esto no es un adiós, es un hasta pronto”), porque las puertas de la UE siempre van a estar abiertas para nuestros y nuestras colegas británicos, y en especial para nuestros amigos y amigas laboristas.

Como socialistas españoles velaremos por defender los derechos de la ciudadanía y de las empresas españolas.

Pero, sobre todo, no podemos evitar pensar en los millones de ingleses que se manifestaron en las calles y plazas para pedir la posibilidad de una nueva consulta y en los más de tres millones de ciudadanos europeos residentes en el Reino Unido y en el millón de británicos que residen en los 27 Estados miembros. Ellos y ellas son los grandes perjudicados de este divorcio y los socialistas velaremos porque vean protegidos sus derechos y reciban un trato igualitario y justo durante el período transitorio que comienza que se extenderá hasta el 31 de diciembre de 2020. Un periodo transitorio durante el cual el Reino Unido seguirá obligado a cumplir con las leyes comunitarias, en particular en lo que se refiere al mercado interior y la unión aduanera, continuará bajo la jurisdicción del Tribunal de Justicia de la UE y afrontará el pago de todos los compromisos del presupuesto de la Unión del período 2014-2020.

Asimismo, durante esos meses, se llevarán a cabo las negociaciones del complejísimo acuerdo que definirá la relación futura entre la UE y el Reino Unido. Sin duda, Michel Barnier, el negociador europeo, tiene una ardua tarea por delante porque será una negociación compleja, y donde es fundamental que los 27 Estados miembros mantengan la unidad de acción que han demostrado durante la negociación del Acuerdo de Retirada, porque además del comercio y la seguridad y la política exterior, se tendrán que negociar cuestiones de pesca y transporte (ambas claves para España), energía, servicios financieros, protección de datos, etc... 

Desde la Eurocámara defenderemos que la futura relación entre la Unión y el Reino Unido contenga sólidas salvaguardias y condiciones de competencia equitativas con vistas a proteger el mercado interior de la Unión y evitar que las empresas europeas sufran desventajas competitivas desleales. 

Y como socialistas españoles velaremos por defender los derechos de la ciudadanía y de las empresas españolas y por lograr un área de prosperidad compartida que beneficie al conjunto del Campo de Gibraltar y para ello no renunciaremos al triple blindaje: la relación política, jurídica y geográfica.

En definitiva, esta historia eterna de encuentros y desencuentros, continuará... y nos rencontraremos. Au revoir!

 

 

Javier Moreno Sánchez es eurodiputado socialista.

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