Un diputado pide la palabra, Batet le da tres minutos y nadie vio venir lo que iba a pasar

¡Sorpresa!.

El exdiputado de Ciudadanos Pablo Cambronero, que dejó el partido pero no su escaño y se pasó al Grupo Mixto, ha protagonizado un sorprendente momento durante el debate sobre el estado de la nación.

Ha ocurrido después de pedir intervenir en la sesión. La presidenta del Congreso, Meritxell Batet, ha accedido a ello pese a que sus compañeros de grupo no le habían reservado tiempo para intervenir en el Debate sobre el estado de la Nación.

Cambronero ha pedido poder hablar y ha admitido su sorpresa ante la reacción de Batet, que le ha concedido tres minutos, pero le ha pedido que no bajara a la tribuna y se dirigiera al hemiciclo desde su escaño.

La presidenta ha accedido ante la “excepcionalidad absoluta” que supone un debate de política general. “No lo esperaba y no lo tengo especialmente preparado”, ha reconocido Cambronero, provocando el asombro y la risa de todos los presentes.

El diputado ha aprovechado la oportunidad para denunciar que desde que hace año y medio recaló en el Mixto su “derecho a la representatividad se ha visto constantemente vulnerado”.

“Llevo año y medio privado de la palabra de forma arbitraria”, se ha quejado, antes de achacar al presidente Pedro Sánchez un “espectáculo circense de humo para consolidarse en el poder”. Y, recurriendo a Cicerón le ha soltado: “Cuanto más cerca está la caída de un imperio, más locas son sus leyes”. “Se aproxima el fin de su legislatura y su mandato, las urnas lo van a tener muy claro”, le ha advertido.

Además, ha tachado de “indecente” lo que, a su juicio, se gastan los ministros “en viajes exclusivos” que parecen “vacaciones” y que trasladan “una imagen terrible para la ciudadanía” y ha denunciado el “abandono” que sufre su circunscripción, Sevilla, por parte del Gobierno.

También ha reclamado a Sánchez que les pida a sus asesores que no se vayan de vacaciones porque va a seguir presentando preguntas parlamentarias todo el verano y le ha exigido que no le falten al respeto en sus respuestas.

“Ha tenido sus tres minutos de gloria”. Esa es toda la respuesta que le ha dado el presidente del Gobierno. El propio Cambronero le había sugerido que no “perdiera el tiempo” en “criticar sus posiciones personales y jurídicas”, en referencia a su transfuguismo.

Meritxell Batet