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17/06/2021 04:04 CEST | Actualizado 17/06/2021 04:05 CEST

Un hombre pierde la herencia de su difunta esposa por incumplir la promesa de no irse con otra

El tribunal concluye que rompió con la obligación impuesta en el testamento al convivir durante más de 20 años con otra mujer.

Getty Images
Imagen de archivo.

La Audiencia Provincial de A Coruña anula la condición de heredero a un hombre por incumplir la última voluntad de su esposa: no emparejarse con otra persona. El hombre tendrá ahora que devolver a sus cuñados todos los bienes que, en su día, le correspondieron del testamento de su esposa por convivir más de 25 años con otra mujer, con la que nunca llegó a casarse. 

La difunta esposa, con la que no tuvo hijos, dejó escrito en su testamento en 1975, 20 años antes de su fallecimiento, que la herencia correspondería a su marido bajo la condición de que no volviese a contraer matrimonio o a convivir en pareja una vez fallecida. De lo contrario, perdería la condición de heredero, como así ha ocurrido. 

Después de que un juzgado fallase en favor del marido considerándole el heredero, ahora un nuevo tribunal revoca la sentencia con una nueva resolución que recoge diariodeley, y da la razón a la hermana de la difunta tras varios años de lucha judicial. Los jueces le obligan ahora a restituir la herencia a sus excuñados, dejándole solo el usufructo de la “cuota vidual”, que le corresponde por ley. 

Las pruebas, según la sentencia

Según el escrito del tribunal, las pruebas “acreditan la existencia de una relación afectiva y de apariencia conyugal, con carácter habitual y estable, mantenida durante muchos años”. Además, señala “el hecho de que han llevado una vida en común y han convivido en el mismo hogar, hasta el fallecimiento de esta, el 27 de septiembre de 2016, de modo que ambos se comportaban socialmente como pareja y con la apariencia de un matrimonio”. 

Mientras, el aludido remarca en todo momento que ambos mantenían una relación de “primos”. Sin embargo, según el tribunal, esto no se sustenta, dado que tras el fallecimiento de esta se incluyó el nombre del hombre en la esquela precedido de dos palabras: “su esposo”. Además, en la lápida aparece escrito “en recuerdo de tu marido”. Según los magistrado, no es creíble que la familia de la mujer grabase esas palabras en relación a su primer marido, muerto hacía más de 30 años. 

El hombre respondió a estos hecho afirmando que “le parecía muy frío poner primo y que lo más cercano a la fallecida que se le ocurrió fue esposo”. Pero no convenció a los jueces. No obstante, la resolución no es firme y el hombre aún puede presentar un recurso de casación ante el Tribunal Supremo.  

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