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26/05/2021 05:44 CEST

Un niño de nueve años se escapa de casa para denunciar los abusos de su padre a su hermanastra

El hombre está en prisión y la mujer, que conocía los hechos, tiene una orden de alejamiento de los hijos y está en libertad con cargos.

JUNTA DE ANDALUCÍA
Momento de la detención del hombre de 41 años.

Un niño de nueve años se ha escapado de casa para acudir a las dependencias de la Policía Local de Málaga y denunciar que su padre abusaba sexualmente de su hermanastra. La Policía Nacional ha detenido al hombre, de 41 años, y a su pareja sentimental, de 36. Él, que se encuentra en prisión, está acusado de abusos continuados a la adolescente. Ella ha quedado en libertad con cargos y con una orden de alejamiento de sus hijos. 

El menor contó a los agentes del Grupo de Investigación y Protección del cuerpo policial malagueño que comía mal y que tenía problemas para ir al colegio, ya que nadie lo llevaba, según recoge el diario malagueño Sur. En ese momento, contó que se había escapado tras una pelea entre su madre y su padre a causa de los abusos contra la adolescente, de 15 años. 

La mujer y su hija convivían con la actual pareja de la mujer, un varón con el que tiene otros tres hijos, el menor de nueve años y otros dos, de siete y tres años. El  niño contó los abusos y que sus padres no atendían sus necesidades básicas. 

Estos hechos ocurrieron a principios de abril y, tras las pesquisas, se decretó el desamparo de los cuatro menores, que fueron retirados de la familia, quedando bajo tutela municipal. Durante la investigación policial se constataron los abusos con el beneplácito de la madre, siendo testigos de los actos los hermanos pequeños. Poco después el hombre y la mujer fueron detenidos.

Los pequeños, según la investigación, presentaban una situación de “absentismo grave, aislamiento social, sin relaciones con los iguales” y sin sus necesidades nutricionales e higiénicas mínimas cubiertas, según han explicado desde la Junta de Andalucía. De hecho, el hermano de nueve años relató a los policías que a veces tenía que cocinar su propia comida e ir al colegio solo.

Tras la intervención policial, la Agencia de Vivienda y Rehabilitación de Andalucía procedió a la limpieza y desinfección de la vivienda, debido al estado de insalubridad que presentaba, y a su sellado, ya que era un inmueble público que se encontraba ocupado de manera ilegal.