Una enmienda del PSOE a la ley de Bienestar Animal provoca tensión en la coalición

Echenique pide en el debate a los socialistas que la retiren.
Un galgo.
Un galgo.
SOPA Images via Getty Images

El proyecto de ley de Protección, Derechos y Bienestar de los Animales comienza este jueves su tramitación parlamentaria con más de 6.000 alegaciones presentadas al texto inicial y una polémica de fondo acerca de si los perros de caza deben ser considerados igual que el resto de animales de su especie.

Se trata de una ley impulsada por el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030 con el objetivo de acabar con el maltrato, el abandono y el sacrificio de animales, según ha precisado la ministra Ione Belarra, que no está previsto que acuda este jueves a la presentación en el por motivos personales.

El proyecto de ley, que previsiblemente estará aprobado “antes de final de año”, según fuentes ministeriales, se acompañará de una reforma del Código Penal en maltrato animal y cuenta “con apoyos suficientes” pese a las enmiendas a la totalidad que han presentado los grupos PP, Vox y PNV, y las miles de alegaciones al texto inicial formuladas por distintos colectivos y la sociedad civil.

Desde su aprobación como anteproyecto de ley, hace casi ocho meses, hasta el visto bueno del Consejo de Ministros, el pasado 1 de agosto, la nueva normativa no ha dejado de suscitar polémica a nivel político y social derivada de su carácter innovador.

La última ha llegado de la mano de una enmienda del PSOE dirigida a que la futura ley de Bienestar Animal no se aplique a los perros de caza ni a otros animales empleados en actividades profesionales, como policía o rescate, o a los que se dediquen a tareas específicas como la ganadería o la cetrería.

Una cuestión que ha suscitado las protestas de asociaciones profesionales, sociales y animalistas, la última el pasado viernes frente al Congreso, donde decenas de personas denunciaron que la enmienda socialista “abrirá la puerta al maltrato, la cría indiscriminada y sin control, la matanza de camadas en función del sexo deseado o el sacrificio de adultos que ya no cumplen las características para su uso”.

A esa movilización está previsto que le sigan otras durante la tramitación parlamentaria de la ley destinadas a exigir la retirada de una enmienda que consideran “injusta” y “una traición” para la mayoría de los votantes del PSOE.

Desde Unidas Podemos, su portavoz, Pablo Echenique, ha pedido durante el debate a los socialistas que retiren la enmienda. “A lo mejor no le están escribiendo el discurso a la derecha, pero quizás le están poniendo los renglones. Y además, creo que ustedes saben que hay un clamor social en contra de esta enmienda”.

El director general de Bienestar Animal, Sergio García, ha dicho que confía en que la enmienda socialista será retirada o transaccionada de alguna manera, y ha coincidido con los movimientos socialistas y animalistas en la conveniencia de aprobar una sola ley en lugar de 17 normas diferentes, cada una con su propio desarrollo, como ocurría hasta ahora.

La futura Ley de Bienestar Animal tiene tres ejes fundamentales: el sacrificio cero en todo el país, el abandono cero y el despliegue de una serie de herramientas para perseguir o evitar el maltrato de animales de compañía.

Incluye un listado positivo de animales de compañía para reducir los riesgos relacionados con las especies exóticas y minimizar sus problemas de bienestar; obliga a identificar a las mascotas y establece la cría exclusiva por criadores registrados así como la prohibición de sacrificios, salvo por motivos sanitarios y eutanásicos.

También prohíbe los circos con animales salvajes y la comercialización de perros, gatos y hurones en las tiendas de mascotas, así como su exhibición y exposición al público con fines comerciales.

La estabilización y el control poblacional de las colonias de felinos, la reconversión de los zoos y delfinarios en centros de recuperación de especies autóctonas, la prohibición de que se utilicen animales en actividades y espectáculos donde puedan sufrir daño o muerte, o el final de las peleas de gallos y del tiro al pichón son otras novedades de la nueva normativa.