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29/05/2019 11:53 CEST | Actualizado 29/05/2019 11:59 CEST

Una mujer se suicida tras viralizarse en su empresa un viejo vídeo sexual

Verónica, que tenía 32 años y era madre de dos niños pequeños, no pudo soportar la presión de que las imágenes llegasen a sus 2.500 compañeros y a su marido.

El HuffPost
Fachada de la factoría de Iveco en San Fernando de Henares, donde trabajaba la mujer.

Se llamaba Verónica. 32 años. Tenía dos hijos de nueve meses y cuatro años. Y el pasado sábado se quitó la vida. Se suicidó desesperada después de que se difundiese un viejo vídeo de carácter sexual, de hace cinco años. La grabación empezó a correr como la pólvora la pasada semana vía WhatsApp entre sus compañeros de trabajo de la fábrica de camiones CNH Industrial, del grupo Iveco.

El pasado lunes día 20, nadie sabe aún cómo, el vídeo salió a la luz. En un principio se indicó que ella misma lo había mandado por error a un grupo de mensajería; sin embargo, la última versión de los hechos es que el vídeo lo compartió hace más de cinco años con una persona de la empresa con la que tuvo una relación sentimental, que acabó sin más. El Mundo sostiene que se sospecha el aquel hombre, empeñado en volver con ella, podría haber difundido las imágenes. 

Sea como fuere, en pocos días llegó casi a todos los 2.500 trabajadores de la firma. El viernes, su pareja recibió también la grabación, realizada cuando ella aún no se había casado. El hombre sufrió un ataque de ansiedad y la mujer tuvo que dejar su puesto de trabajo, en shock. Al día siguiente se ahorcó. 

“Se puso muy nerviosa y se tuvo que marchar de la fábrica porque no aguantaba la presión”, ha explicado Susana Martín, compañera de trabajo de la fallecida, en el programa Espejo público. “Cuando se enteró el marido de que el vídeo estaba circulando a ella se le cayó el mundo”, ha afirmado otro compañero, Iván Cacho.

Según han indicado dos compañeros de la fallecida del sindicato CGT, “Verónica no tenía pensado denunciar. Únicamente quería que la historia pasase e intentar estar otra vez tranquila”. Pero desgraciadamente fue víctima de “miradas, gente que iba al puesto de trabajo para ver quién era la compañera”, ha relatado Cacho. 

Responsabilidad compartida

Considera que “todos y cada uno de los compañeros de Verónica” tienen parte de responsabilidad en esta tragedia, incluidos “los que recibieron el vídeo, los que lo difundieron y los que lo vieron”. Cacho ha contado que la joven llegó a hablar con el departamento de Recursos Humanos de la empresa, situada en el polígono madrileño de San Fernando de Henares. Según varios medios de comunicación, desde ese departamento la instaron a denunciar lo sucedido, pero ella rechazó hacerlo.

Desde el sindicato se han mostrado muy conmocionados por la noticia y exigen responsabilidades. Por un lado, por parte de la propia fábrica al no haber hecho nada desde un comienzo, y, por otro, también de los propios trabajadores al haber difundido las imágenes. “Es un tema de responsabilidad personal de todos y cada uno de los compañeros de Verónica”, ha indicado uno de los portavoces de CGT. 

Por su parte, CCOO ha anunciado que denunciará a la empresa ante la Inspección de Trabajo por no activar el protocolo de acoso sexual y cataloga este caso como un accidente laboral. El sindicato ha informado de que, una vez conocida la distribución del citado vídeo, el sindicato se puso en contacto con la trabajadora de Iveco para informarle de que podía solicitar la activación de un protocolo de prevención de acoso y denunciar a la persona que había difundido las imágenes por vulneración del derecho a la intimidad y por violencia de género.

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