INTERNACIONAL
24/10/2021 10:26 CEST | Actualizado 24/10/2021 10:26 CEST

Vida, humanidad y dignidad en ‘Memoria del olvido’, un libro de Juan Carlos Tomasi y MSF

La ONG hace repaso de sus 50 años con imágenes de conflictos armados y catástrofes naturales en las que las personas ayudan a las personas.

JUAN CARLOS TOMASI / MSF
Abebaye y Basada Moti, retratados en su aldea de Oromía, Etiopía, en 2008.

La memoria del olvido es el título del libro presentado recientemente por Médicos Sin Fronteras (MSF) y la editorial Blume y que recoge buena parte de la historia de la ONG, que ahora cumple 50 años, a través de las imágenes de su compañero, el fotoperiodista Juan Carlos Tomasi

Tomasi, fotógrafo de cabecera de Médicos Sin Fronteras, lleva más de dos décadas documentando el trabajo de la asociación en escenarios azotados por conflictos armados y desastres naturales. Su cámara pone el foco también en movimientos masivos de población y en historias más cercanas y humanas de mujeres y niños en lugares remotos donde se desarrollan nuestros programas de asistencia médica. “He tenido la suerte de sentir, emocionarme, sufrir, indignarme y llorar con lo que he vivido en estos años de trabajo con MSF. He conocido, amado, querido, sentido y llorado a muchas personas en estos años. De eso nacen estas fotografías y este libro”, explica Tomasi.

La memoria del olvido es un mosaico emocionante y apasionado formado por más de 140 imágenes, fotografías que plasman historias de personas resistiendo los embates de conflictos enquistados como el de Palestina e Israel, familias carreteras, caminos y veredas en busca de una vida mejor o de una tierra que cultivar. Mujeres dando a luz en lugares sin recursos y olvidados, y donde, a pesar de todo, la vida sigue abriéndose paso.

“Este es un libro de personas ayudando a personas, de sociedad civil a sociedad civil. Todas estas imágenes están llenas de testimonios y denuncias. A su manera, todas intentan agitar las conciencias, imágenes que, además de informar, cuestionan e interpelan al lector. Son historias de hombres y mujeres que luchan por dejar atrás el dolor”, añade el fotoperiodista.

El libro incluye colaboraciones y textos escritos por algunos de personal de MSF y fotógrafos y escritores también que han trabajado en terreno junto a la organización, como Sebastião Salgado, Laura Restrepo, Sergio Ramírez o Mario Vargas Llosa- y también testimonios de pacientes que hemos atendidos.

  • JUAN CARLOS TOMASI / MSF
    Todas las mujeres hablaban con ella en voz alta. La llamaban Hajje. Sus oídos no eran los de antaño. No sabía su edad. Tuvo que huir en 2003 y regresó a Tawila, su pueblo, años más tarde. Lucía el porte de una gran dama. Ese día no había comido, ni bebido leche ni té. Estaba sentada, esperando su turno en una clínica móvil de Médicos Sin Fronteras, a las afueras de Tawila. Hablaba pausada, encogida en sus recuerdos, y no dejaba de mirar y sonreír. (Tawila, Sudán, 2010).
  • JUAN CARLOS TOMASI / MSF
    Barakat da a luz a su pequeño en Mejo, Etiopía.
  • JUAN CARLOS TOMASI / MSF
    Barakat da a luz a su pequeño en Mejo, Etiopía.
  • JUAN CARLOS TOMASI / MSF
    El 3 de abril, fuerzas del Tzáhal irrumpieron violentamente en el antiguo campo de refugiados de la ciudad cisjordana de Yenín. Los carros de combate israelíes arrasaron con todo. En dos meses, según los registros del hospital de la ciudad, murieron 52 palestinos. Durante los ataques, que duraron quince días, más de 150 edificios fueron destruidos, dejando a cientos de familias sin hogar. (Yenín, Territorios Palestinos Ocupados, 2002).
  • JUAN CARLOS TOMASI / MSF
    Era una emergencia nutricional en una zona de Etiopía donde la desnutrición ya es endémica. La sequía y las plagas de langostas habían vuelto a dejar baldíos todos los terrenos de la región, y las cosechas habían dejado de serlo. No llovía y, si lo hacía, quedaba todo anegado. Numerosas madres se arremolinaban a las puertas del centro nutricional, pero la imagen apareció de repente. Un padre llevaba a su hijo en brazos. Me sorprendió. No era lo habitual, aunque lo más llamativo era su mirada. Se llamaba Abebaye y el niño, Basada Moti. Volví a la región al cabo de un tiempo y los visité en su aldea. (Oromía, Etiopía, 2008).
  • JUAN CARLOS TOMASI / MSF
    Escaparon de Mushaki cuando las milicias rebeldes atacaron la aldea y mataron a varios vecinos. Casi 700 personas habían llegado a este campo improvisado, hacía un par de meses, huyendo de las milicias de Laurent Nkunda. Sobre la tierra volcánica, habían podido plantar mandioca, guisantes y algo más. Las condiciones de este campo improvisado eran realmente duras. El campo denominado Hewa Bora se mantuvo en pie mucho más tiempo del que duraron los combates en aquella parte del Congo. (Goma, Kivu Norte, República Democrática del Congo, 2008).
  • JUAN CARLOS TOMASI / MSF
    Después de recorrer cientos de kilómetros, miles de refugiados, en su mayoría sirios, intentan desesperadamente cruzar la frontera entre Serbia y Hungría por el paso de Röszke-Horgoš. La Policía fronteriza húngara se lo impediría con una gran violencia. Un equipo médico de MSF trató a numerosos contusionados y heridos. (Röszke-Horgoš, frontera de Hungría con Serbia, 2015).
  • JUAN CARLOS TOMASI / MSF
    En 2016, más de 300 000 personas habían buscado refugio en la ciudad de Diffa, huyendo del conflicto en la vecina Nigeria o de los pueblos de la región, principalmente situados a lo largo de la frontera, que habían sido atacados o que estaban bajo amenaza de ataques. Nadie quería vivir en las zonas rurales o en las ciudades más pequeñas. Ante la falta de otras organizaciones en las zonas inaccesibles, MSF se planteó ofrecer atención primaria y secundaria a la población. El acceso a las estructuras sanitarias y la gratuidad de los servicios seguían siendo los retos más importantes. (Diffa, Níger, 2016).
  • JUAN CARLOS TOMASI / MSF
    Pocos días después de la caída de los talibanes en Kabul, aterrizamos en Bagram con un cargamento de material para abrir un proyecto en el centro del país. Mientras gestionábamos los permisos para viajar, tuve tiempo de visitar una de las maternidades de la ciudad, en la que estábamos trabajando. (Kabul, Afganistán, 2001).
  • JUAN CARLOS TOMASI / MSF
    Tras regresar de un reportaje, el periodista Juanjo Millás escribía: «En cada casa, una carpeta desgastada guarda papeles de un secuestro, una tortura, una desaparición; es la locura que se respira en el estado indio de Cachemira». Antes de 1989, cada año se registraban unos 6000 pacientes con enfermedad mental. Veinte años después, eran más de 100 000. El hospital especializado de Srinagar contaba con un pabellón para mujeres, donde trabajaba un equipo de psicólogas de MSF. Las artes plásticas formaban parte fundamental del tratamiento. (Srinagar, Jammu y Cachemira, India, 2009).
  • JUAN CARLOS TOMASI / MSF
    Debido a la casi total desaparición del sistema de salud, la presencia de organizaciones humanitarias en República Centroafricana resultaba imprescindible, tanto para cubrir las necesidades médicas generales como para responder al elevado riesgo de crisis relacionadas con el paludismo, la desnutrición infantil o las epidemias. Han sido varias las visitas que he efectuado a lo largo de los años al hospital de MSF en Batangafo, que, para las poblaciones con las que trabajamos, ha sido y continúa siendo un lugar de referencia en todo el país, a pesar de las escaladas de violencia, los golpes de Estado y los conflictos. (Batangafo, República Centroafricana, 2013).
  • JUAN CARLOS TOMASI / MSF
    En Bouca, los equipos de MSF tuvieron que ser evacuados después de recibir serias amenazas por parte de los grupos armados que controlaban la zona. Fueron testigos de ataques contra la población, ejecuciones sumarias, asesinatos, agresiones a machetazos e incendios de barrios enteros. Miles de personas se escondieron y buscaron refugio en los bosques y campos aledaños a sus pueblos. No se atrevían a regresar, por miedo a las venganzas y la represión. La situación se complicó con la llegada de la estación de lluvias y la proliferación de mosquitos. Cuando MSF volvió a los centros de salud y los desplazados regresaron, se comprobó que gran parte de los niños y adultos habían enfermado de malaria. (Bouca, República Centroafricana, 2013).
  • JUAN CARLOS TOMASI / MSF
    Durante las inundaciones de Mozambique, en la gran mayoría de los viajes, el helicóptero transportaba material logístico y médico, aunque a veces también hacía las funciones de ambulancia. En más de una ocasión, en algún pequeño hospital o en algún centro de salud aislado, nos encontramos a personas heridas en estado crítico. No había personal médico, ya que, con la subida del agua, los equipos sanitarios locales no podían viajar por carretera. (Beira, Mozambique, 2000).
  • JUAN CARLOS TOMASI / MSF
    A comienzos de 2004, la tragedia de Darfur se agravaba a pasos agigantados. MSF envió a un equipo a esta calurosa región sudanesa. Después de compartir mesa y tés durante unos meses, me hice colega de uno de los responsables de la Policía de Tráfico de la ciudad. Nos entendíamos en un italiano horrible. En su vida de civil, era un astuto comerciante de animales. Un día tormentoso, lo acompañé al mercado de camellos. (Darfur, Sudán, 2004).
  • JUAN CARLOS TOMASI / MSF
    Tuve que correr, y mucho, para captar esta imagen. Estábamos vacunando en una pequeña escuela del Alto Katanga, antigua zona minera, cuando de repente se llenó la estancia. Era de aquellas veces en que cuesta tener una visión amplia de la situación. De repente, Pau Miranda, mi compañero de viaje, entró gritando y gesticulando para que saliera. Salí como pude y me fui corriendo tras él. En cuestión de segundos, me di cuenta: una fila de escolares cantando por aquellas tierras. Tenía que buscar el plano general y darme prisa, porque no se detenían. Su paso marcial casi me desfonda. Luego nos presentamos. (Dikuluy, Alto Katanga, República Democrática del Congo, 2015).
  • JUAN CARLOS TOMASI / MSF
    Carretera de Piedras Negras a Nuevo Laredo. A pesar de la regularización del asilo en Estados Unidos, miles de migrantes siguen sufriendo y viviendo en pésimas condiciones en México. Nunca se han aplicado unas políticas migratorias que garanticen la protección y asistencia humanitaria que necesitan las poblaciones en tránsito hacia Estados Unidos. (Piedras Negras, Coahuila, frontera de México con Estados Unidos, 2019).
  • MSF
    Juan Carlos Tomasi.