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11/09/2019 16:45 CEST | Actualizado 11/09/2019 16:45 CEST

Ya he visto documental de Sergio Ramos y tenía mejores cosas que hacer

El jugador del Madrid montó un sarao este martes para presentar 'El corazón de Sergio Ramos'.

Gtres
Ramos y Rubio

Sergio Ramos ha presentado su propio documental con Amazon en el museo Reina Sofía. Sí, qué pasa, no te rías. Todos tenemos sueños y el del jugador del Madrid era tener su propio documental para poder inspirar a los niños que quieran ser como él. 

Asistí al evento un compañero de redacción. Teníamos la sana intención de disfrutar del documental. Quedamos en la entrada del Reina Sofía y, por la entrada principal, empezó el desfile de famosos: Poti o Coti, el de la tele, nunca sé quién es quién y el que hacía de Barajas en la serie Aída se cruzaron en nuestro camino. 

Cuando nos disponíamos a entrar por la puerta principal alguien nos descubrió que había otra entrada para la gente no tan VIP. Ya dentro del recinto, advertimos, como en el Titanic, que íbamos a ver el documental en tercera clase. Cero problemas con eso, iba en vaqueros y no me veía yo capacitado para competir en estilismo con los famosos de turno. Kiko Rivera iba realmente guapo. 

Ah, se me olvidaba, antes de entrar al recinto nos colocaron una pulsera azul, la blanca era para los Vips. De camino a la sala en la que se iba a visionar la película vimos el gran sarao que estaban montando para la jet. Una especie de zona habilitada con barras en las que se iban a servir copichuelas y con pantallones gigantes. En definitiva, un lugar que no estaba a nuestro alcance. 

Ya en nuestra sala, el mismo sitio donde se había celebrado la rueda de prensa de Ramos esa misma mañana, nos vimos rodeados de jóvenes acompañados por sus madres. Chicos y chicas muy motivados ante la improbable presencia del futbolista en esa sala. 

A cada cierto tiempo, alguien giraba la cara hacia la puerta con la esperanza de que Ramos apareciese montado a lomos de uno de esos caballos que se pueden ver en su documental. Eso sí, en los asientos nos habían dejado una botellita de agua y unas patatuelas. 

No nos vamos a engañar, el documental es un poco aburrido y le falta naturalidad por todos lados. Hay una escena en la que Pilar Rubio y Sergio cenan una ensalada en la que parece que el futbolista le está dando una rueda de prensa a su señora esposa. Como si se hubiese encontrado a la vecina del cuarto y le estuviese contando que refresca. 

Una vez terminada la reproducción del documental, una voz de ultratumba lanzó el aviso: no os mováis que va a venir Sergio Ramos. Algo por lo que, sinceramente, nadie apostaba. 

Pero sí, escoltado por uno de los protagonistas de Peaky Blinders, el central del Madrid bajó las escaleras entre los gritos y los vítores de los presentes, que por un momento se transportaron a una grada del Santiago Bernabéu. 

Después del speech de Ramos, un muchacho ataviado con la enseña nacional corrió raudo hacia el futbolista bolígrafo en mano para que este le firmase la camiseta. Después se llevó un abrazo y rompió a llorar. La vida. 

Sinceramente, yo creía que la cosa iba a ser como en el campamento Krusty, que iba a llegar un doble mal parecido a Ramos y que nos iba a dar las gracias por habernos tragado el documental. Qué menos...

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