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22/05/2018 07:27 CEST | Actualizado 22/05/2018 07:27 CEST

El claroscuro del amor, según Joan Didion

GATOPARDO EDICIONES

Como suele ocurrir en tantas ocasiones, a la periodista y escritora Joan Didion (Sacramento, California, 1934) la hemos conocido por su obra más tardía. También es, sin duda, la más contundente, la que no deja indiferente. Hablo del lúcido y a la par demoledor libro autobiográfico El año del pensamiento mágico, que obtuvo el National Book Award de los Estados Unidos en 2005, y que en España publicó Random House en 2015. Es un libro en el que la veterana narradora se enfrenta a algo a lo que difícilmente alguien puede hacerle cara: las muertes, en breve espacio de tiempo, de su marido y su única hija. Una obra catártica con la que se adentró en un tema que sigue siendo tabú en muchas sociedades. Este luto también lo analizó en Noches azules, donde retrata el fallecimiento de su hija Quintana a los 39 años.

El año del pensamiento mágico y el documental sobre su carrera y su vida (El centro cederá, que actualmente está disponible en Netflix) me han llevado a interesarme también por su trayectoria en el ámbito de la ficción, y así he llegado aRío Revuelto, su ópera prima, publicada en 1963 y editada recientemente por Gatopardo. Es una obra intensa, muy psicológica, en la que comprobamos que, con apenas 30 años, Joan Didion ya mostraba un gran talento para diseccionar a la sociedad estadounidense y para sacar a la luz muchas de las cosas que tapamos: las traiciones, las frustraciones, el momento en que se derrumba el amor.

Ambientada en 1959, en un caluroso verano Californiano, Río revuelto nos presenta al matrimonio de clase media formado por Everett y Lily McClellan. Un disparo es la gota que colma el vaso de una convivencia marcada por las falsas apariencias, por las frases nunca dichas, los engaños que conducen a errores que nos marcan de por vida.

Lily imaginaba que lo único que cambiaba era lo que se decían, pero que la escena era siempre la misma, y aunque no se acordaba de cuándo ni de cómo había empezado aquello, ahora le daba la impresión de que ambos estaban condenados a representarla todos los días de su vida, hurgando en sus recuerdos en busca de nuevos reproches, atesorando los antiguos, nutriendo los tallos imperecederos de su resentimiento con el alcohol y con la adrenalina inagotable que generaba lo que ella suponía que era (al menos no conocía otro nombre con que llamarlo) amor.

Por las páginas del libro se pasean los familiares de Everett y Lily, personajes secundarios con un gran calado y que, junto a esa plantación de lúpulo y a ese calor a veces asfixiante, componen el retrato de una sociedad que también parece al borde del derrumbe. De la mano de los saltos temporales, conocemos a los personajes en su temprana juventud, asistimos a su desarrollo y a su derrumbe emocional, especialmente el de Lily, gran protagonista de la historia. A través de ella, Joan Didion nos dibuja las escasas opciones que en ese momento tiene una mujer más allá de ser leal esposa y madre de familia.

Curiosamente, al igual que le pasó a muchos compañeros, esta ópera prima con la que la periodista se lanzaba al mundo de la narrativa fuerechazada por varios editores. Y en España podríamos decir que, si no hubiera sido por el éxito de El año del pensamiento mágico, habría resultado imposible dar con este libro.

Pero no podía evitar la molesta certeza de que lo había hecho únicamente por medio de algún elaborado ardid, de que toda su vida con Everett era una improvisación que dependía de una serie de apuntes que un día ella no conseguiría oír, de una serie de papeles de los que iba a olvidarse en cualquier momento.

No piensen en él como una obra menor o llena de las imperfecciones que habitualmente dominan la primera obra de un escritor. Río revuelto es una novela sólida, perturbadora, de alguien que ya sabía con claridad qué quería contar y cómo hacerlo.

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