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03/09/2018 22:36 CEST | Actualizado 04/09/2018 07:16 CEST

El PSOE entra en modo campaña

Sánchez sustituye ya a la Comisión Permanente del partido por un Comité Electoral.

Aún no se conoce la composición, pero desde la próxima semana la Comisión Permanente de la dirección federal del PSOE será sustituida por un Comité Electoral. El anuncio lo hizo ayer el presidente del Gobierno en la primera reunión de la Ejecutiva Federal tras las vacaciones de verano. El objetivo es activar el partido, preparar las primarias en las distintas federaciones y tensionar a cuadros y militantes ante un año, 2019, en el que cuando menos habrá elecciones europeas, municipales y autonómicas, además de andaluzas -que podrían adelantarse a este otoño- y quién sabe si catalanas y generales.

El inicio del curso político comienza, pues, como acabó: con el debate sobre la posibilidad de un adelanto electoral. El Gobierno de hecho ha empezado a deslizar la idea de que si no logra aprobar los Presupuestos para 2019, un camino lleno de obstáculos, no tendrá más remedio que anticipar el calendario, ya que en la previsión de Pedro Sánchez no está prorrogar las cuentas públicas de 2018 que heredó del Ejecutivo de Mariano Rajoy, tal y como confirmó ante los micrófonos de la Cadena Ser.

EFE
El presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro S�nchez (c), acompa�ado por (de izda. a dcha) la inistra para la Transici�n Ecol�gica, Teresa Ribera Teresa Ribera; el secretario Ejecutivo del Coordinaci�n Territorial, Santos Cerd�n; El ministro de Fomento y secretario de �rea de Organizaci�n del partido, Jos� Luis �balos, la presidetna Cristina Narbona; la vicesecretaria general, Adriana Lastra; la vicepresidenta del Gobierno y secretaria de Igualdad del partido socialista, Carmen Calvo; el secretario de �rea de Pol�tica Federal, Patxi L�pez, y la ministra de Trabajo Magdalena Valerio, durante la Comisi�n Ejecutiva Socialista celebrada hoy en la sede del partido, en Ferraz. EFE/Emilio Naranjo

Nada de esto dijo, sin embargo, en la reunión de la Ejecutiva del PSOE, en la que según relatan algunos de sus miembros, dio muestras de tener interiorizado el discurso de agotar la Legislatura, y se mostró absolutamente tranquilo ante los retos a afrontar en el nuevo curso político, incluido el conflicto catalán y la inflamación verbal del independentismo. Aún así pidió a la dirección mayor implicación para reforzar el discurso y la acción de Gobierno, además de una mayor conexión con la sociedad.

Sánchez quiere a la dirección federal y a las distintas federaciones preparadas para afrontar las citas electorales que vienen por delante, pese a que tras la configuración del nuevo Gobierno, gran parte de su Ejecutiva se incorporó a tareas institucionales en distintos niveles de la Administración del Estado.

El propio presidente abrirá este domingo con un acto en Oviedo una campaña de reivindicación de lo que han sido sus primeros 100 días al frente del Ejecutivo. Será el primero de una gira con la que ministros, diputados y cuadros orgánicos pretenden hacer pedagogía de las decisiones adoptadas hasta ahora desde La Moncloa y sus planes de futuro con el objetivo de recuperar la confianza ciudadana.

Sánchez ha activado con su decisión de sustituir a la Permanente por el Comité Electoral el modo campaña por lo que puedan deparar las negociaciones políticas para los Presupuestos.

Con la derecha dividida por primera vez en España y con Podemos en busca de una nueva estrategia que le permita rentabilizar algunas medidas sociales del Gobierno del PSOE, los socialistas saben que su partido es el que está hoy en mejores condiciones para afrontar un adelanto electoral. Lo ha verbalizado así en público el secretario de Organización y ministro de Fomento, José Luis Ábalos, y también otros responsables del partido.

Es un asunto, en todo caso, ante el que hay decisión en el seno del Gobierno y de la Ejecutiva Federal entre los partidarios de celebrar generales junto a europeas, municipales y autonómicas y quienes lo consideran un error que podría perjudicar a alcaldes y presidentes autonómicos en la medida en que podrían perder la transversalidad que en su día les permitió gobernar.

Sea como fuere, lo cierto es que Sánchez ha activado con su decisión de sustituir a la Permanente por el Comité Electoral el modo campaña por lo que puedan deparar las negociaciones políticas para los Presupuestos. Unas cuentas que podrían contar con el apoyo de Podemos y PNV sin demasiada dificultad, pero no tanto del independentismo catalán, mucho menos en medio del juicio por el procés, cuyo comienzo está previsto para antes de finales de año y la posterior sentencia para los líderes del secesionismo.

EZEQUIEL BECERRA via Getty Images

De hecho, el vicepresident de la Generalitat, Pere Aragonés, ya exigió ayer a cambio de los votos de ERC una nueva orientación de la Fiscalía ante el procedimiento abierto contra los ex miembros del Govern, un asunto que el Gobierno considera fuera de su alcance. De ahí que Sánchez haya decidido convertir la acción de gobierno en un gran escaparate electoral y llenar la agenda de medidas progresistas de recuperación de derechos y mejora de los servicios públicos para calentar una larga campaña electoral que, sin duda, no será reconocida ni declarada hasta el mismo momento de la disolución de las Cortes.

Lo que parece obvio, en todo caso, es que el PSOE arranca el curso en una situación de ventaja electoral respecto a sus competidores de la que no había disfrutado desde hace más de un lustro, ya que algunas encuestas le sitúan hasta nueve puntos por encima del PP. La derecha tradicional aún no se ha recompuesto de su salida del Gobierno ni termina de dar con la tecla de una estrategia que le haga recuperar el espacio robado por Ciudadanos.

Y así es como septiembre empezó igual que se comenzó julio: con la incógnita de si Sánchez agotará o no otra incierta Legislatura. La X la despejarán, seguro, las encuestas porque serán estas las que registren el momento en que la sociedad perciba con claridad que además de estar en el Gobierno ha de ser posible gobernar. Y esto no lo tiene tan fácil el presidente Pedro Sánchez.

Hagan, pues, sus apuestas.