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19/06/2012 11:07 CEST | Actualizado 18/08/2012 11:12 CEST

¿Qué es un concierto?

Salen todos al escenario, las luces se apagan y, tras dos años de esfuerzo, empieza la magia; suena la orquesta: más que magia, es un milagro.

Desde hace dos años, don Alfonso lleva negociando con la Orquesta de la Gewandhaus. La orquesta tiene previsto organizar una gira europea a dos años vista y su oficina lleva a cabo negociaciones complejas para conseguir que escojan Madrid en detrimento de otras ciudades europeas.

Primero ha fijado una fecha. No es nada fácil ya que a lo largo del año trae veinticuatro orquestas y muchas veces las fechas son coincidentes o cercanas. Otras veces el Auditorio está ocupado las fechas en que está prevista la gira. Después se negocia un programa: parece sencillo pero al público no le gusta que las obras se repitan en la misma temporada o que coincidan en años alternos. Otras veces, el repertorio está manido o no tiene gancho para los abonados.

Al mismo tiempo, se busca hotel para más de cien personas, que esté cerca del Auditorio pero que sea a la vez asequible, se buscan vuelos para todos, se acuerda un horario de ensayos. La orquesta, por su parte, ha reservado un espacio en su calendario para ensayar, escoge los músicos que pueden acudir esa semana y estos a su vez preparan, entre concierto y concierto, las obras que van a llevar de gira.

Antes de que empiece la temporada, se anuncia y se publicita para hacer del concierto una gran fiesta.

Una vez en España, todo es un caos. Cien personas de viaje generan doscientos problemas y con ellos viaja un equipo de varias personas que se encarga de solucionarlos ¡No sería la primera vez que algún músico acabase en el hospital y hubiese que buscar un reemplazo de última hora!

Un camión ha viajado desde Leipzig con los instrumentos y en cada Auditorio tienen que montar y desmontar el escenario para ensayos y concierto. Los músicos tienen un organigrama detallado para no perder un solo autobús del hotel al Auditorio. Después de ensayar en la sala, descansar en el hotel y volver para el concierto, el tiempo se acerca. Salen todos al escenario, las luces se apagan y, tras dos años de esfuerzo, empieza la magia; suena la orquesta: más que magia, es un milagro; es un regalo de la naturaleza hacer coincidir tanto talento en un punto del universo, en un momento concreto.

Todo esto pasaba por mi cabeza mientras veía al señor del asiento de al lado roncar como un bendito y pensaba cuántas cosas maravillosas tenemos a nuestro alcance y dejamos perderse porque estamos dormidos.