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31/08/2018 07:15 CEST | Actualizado 31/08/2018 07:15 CEST

¿Cuáles son las verdaderas economías emergentes?

Marco Bello / Reuters
Colas frente a un banco venezolano para sacar efectivo.

Hace unos días reflexionaba acerca de unas afirmaciones que hacía el conocido economista Daniel Lacalle durante una conferencia. En ella hablaba sobre cómo está evolucionando la economía y hacia donde iba el mundo, un discurso muy común, y a la vez de acertado, de Daniel.

Entre todas las reflexiones que este hacía, hubo una de ellas en especial que hizo que me sobresaltara y darme cuenta de algo que, hasta ahora, ni me había imaginado. Durante su conferencia, Daniel hizo alusión a los países emergentes, con lo que dijo que llevábamos más de 30 años hablando de los mismos países emergentes, mientras estos nunca terminaban de emerger y seguíamos denominándolos, equivocadamente, economías emergentes.

Muchos podrán decir que este proceso puede llevar más años en desarrollarse, algunos incluso dirán que todavía necesitan madurez en el gobierno para que estos países despeguen, pero el hecho que se aprecia es que llevamos hablando durante años de unos supuestos "países emergentes" que no terminan de despegar.

El término de economía emergente se encuentra algo anticuado

Si algo caracteriza a un país emergente es la rapidez con la que este crece respecto a otros países de características semejantes. El termino de país emergente, como concepto, hace alusión a un país con un ritmo acelerado de crecimiento, no solo en materia económica y de PIB (riqueza), sino que también lo hace en base al desarrollo y establecimiento de relaciones comerciales con países para el desarrollo de su actividad comercial en el comercio internacional.

Para muchos economistas, siendo este mi caso y, por las declaraciones de Daniel, el de muchos otros, el término de economía emergente se encuentra algo anticuado y así lo ha hecho saber el diario económico The Economist, aunque al parecer, la ausencia de aparición de una nueva terminología, un nuevo concepto, que sustituya a esta, ha hecho que el termino utilizado siga siendo el de economía emergente.

Como digo, una de las principales razones por las que el término de economía emergente está perdiendo utilidad y validez es el hecho de que, pese a caracterizarse como economías emergentes, su crecimiento, salvo en el caso de China, no ha sido tan acelerado como, a priori, se esperaba.

Esta falta de objetividad en la asignación del término es otra de las razones por las que el concepto de economía emergente no es del todo válido

El término de economía emergente debe su aparición a un famoso economista del Banco Mundial, llamado Antoine van Agtmael. Siendo este el primero que denominó como economía emergente a aquellos países que estaban experimentando un crecimiento muy superior al de la media mundial. Este término se originó en la década de los 80 y se utilizó únicamente para determinar las economías que, fuera de los países desarrollados y aquellos pertenecientes al tercer mundo, estaban experimentando una primera fase de industrialización.

Desde aquel entonces, el término no ha estado asociado a un conjunto de sucesos estrictamente descritos o limitados, sino que se le atribuía, como he dicho anteriormente, a aquellos países que sobresalían en materia de desarrollo económico y crecimiento. Esta falta de objetividad en la asignación del término es otra de las razones por las que el concepto de economía emergente no es del todo válido.

Poniendo un ejemplo real, Argentina es un país al que siempre se le ha considerado una economía emergente. Muchos economistas han hablado de Argentina como un país con mucha riqueza y donde la economía estaba experimentando un crecimiento indudablemente superior al del resto de las economías latinoamericanas. Pese a esto, aquellos que leen la prensa económica y que siguen de cerca los sucesos económicos que se dan en el mundo, sabrán que Argentina lleva años pasando una gran recesión económica, teniendo que ser intervenido recientemente por el FMI, por petición del propio país, para frenar la libre caída que estaba sufriendo la moneda nacional.

A Venezuela en su día se le atribuyó, al igual que ocurrió con Argentina, el término de economía emergente

Esto es un claro ejemplo de la mala designación que se hizo, en aquel entonces, de aquellos países merecedores del término emergente, pues como vemos, su crecimiento está estancado, siendo mas bien una economía en recesión.

Otro caso bastante conocido es el de Venezuela, un país que, aunque gran parte del problema venga dado por la mala actuación del Gobierno de Nicolás Maduro, también está pasando uno de los peores momentos de su historia, mientras que en su día se le atribuyó, al igual que ocurrió con Argentina, el término de economía emergente.

Es cierto que decir que el problema recae en el término de economía emergente como concepto es apresurarnos demasiado, ya que puede ser un problema de análisis económico y de los propios economistas que, en su día, lo hicieron. Aunque sí cabe decir que el principal problema que puedo observar es la falta de limitaciones u objetividad en la designación de aquellos países considerados emergentes.

La libre designación de economías emergentes en el mundo únicamente ha generado confusión e incertidumbre

Para ser todavía mas prácticos, el índice británico FTSE, al igual que lo hace en el mercado bursátil, también tiene un índice por el que clasifica aquellas economías que, bajo su percepción y análisis, consideran emergentes. Es cierto que la objetividad depende de estos analistas pertenecientes al FTSE, pero como ellos lo designan en el propio nombre del ranking, son los países que estos consideran emergentes, por lo que si se equivocan, son ellos los responsables del fallo.

En resumen, vemos como la libre designación de economías emergentes en el mundo únicamente ha generado confusión e incertidumbre en aquellas personas que, en su día, creyeron aquellos titulares donde se hablaba de Venezuela o Argentina, por ejemplo, como economías emergentes, y hoy se ven en graves problemas para afrontar la situación que estos países atraviesan.

Por ello, la mejor manera para designar este tipo de países es la designación de estos bajo el nombre de instituciones privadas que se encarguen de realizar estos análisis, a la vez de mantenerlos actualizados en materia de riesgos y posibles sucesos que puedan condicionar el crecimiento de estos, además de describir aquellas variables utilizadas, así como los factores que han tenido en cuenta, para la elaboración del ranking, pues como afirmaban diversos profesores de la escuela de negocios de Harvard, China o India eran países emergentes, pero poco comprendidos, pues no se conocían las verdaderas razones del crecimiento de estos.

La responsabilidad siempre recaerá sobre una institución que haya sido la encargada de elaborar este ranking

En definitiva, de este modo, y al igual que ocurre en los mercados financieros, la responsabilidad siempre recaerá sobre una institución que haya sido la encargada de elaborar este ranking, además de conocer la objetividad de estas para la designación de los países considerados economías emergentes. Aumentando la probabilidad de éxito y reduciendo considerablemente los riesgos, pues la falta de objetividad, y de acierto, en la designación de estos nos hace pensar si realmente existen economías que puedan ser consideradas como emergentes.

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