Así se vive en la ciudad más fría del mundo

Así se vive en la ciudad más fría del mundo

En el extremo más oriental de Siberia, a 450 kilómetros del círculo polar ártico, se ubica Yakutsk, una ciudad habitada por unas 300.000 personas. 

La plaza principal de la ciudad de Yakutsk, en el este de Siberia.
La plaza principal de la ciudad de Yakutsk, en el este de Siberia.MLADEN ANTONOV/AFP via Getty Images

En el extremo más oriental de Siberia, a 450 kilómetros del círculo polar ártico, se ubica Yakutsk, una ciudad habitada por unas 300.000 personas que es considerada la más fría del mundo. Con un clima extremadamente frío y constantes tormentas de nieve, según los reportes climatológicos, la temperatura media en enero es de -41ºC. 

La capital de la República de Sajá, al oriente de Rusia, es —a pesar de las temperaturas— una de las ciudades más pobladas de la zona. La vida se desarrolla, principalmente, entre la nieve y la escasa luz del sol, por lo que muchas de las personas que la habitan son científicos especializados en diversas materias, según ha publicado National Geographic

 Muchos de los habitantes, además, trabajan para una empresa de extracción de diamantes. Según ha contado el mimo medio, para evitar las constantes inundaciones por el deshielo, los ingenieros tuvieron que construir desniveles  para elevar las edificaciones hasta dos metros sobre el piso.

Las investigaciones de Alex DeCaria, profesor de meteorología en la Universidad de Millersville en Pennsylvania, muestran que las temperaturas son tan extremas en esta región porque “la tierra se calienta y se enfría más rápido que los océanos“.  Yakutsk está en el punto conocido como Los Altos de Siberia, donde estos fenómenos se expresan con mucha más intensidad..

Las condiciones meteorológicas extremas hacen, además, que las temporadas de frío sean más extensas que en otras zonas. Normalmente el invierno comienza en octubre, alcanza su punto más gélido en enero y termina en mayo. 

En su peor momento con fríos extremos, como ha ocurrido este mes, alcanza los -60ºC. En la BBC, sin embargo, algunos residentes han asegurado que hay días más fríos, pero los termómetros no son capaces de medir esas temperaturas. 

Mientras, en verano la situación cambia radicalmente y los termómetros puede elevarse hasta los 30ºC.  Además, en los meses de verano el sol no se esconde durante 20 horas. Por lo que solo hay cuatro horas de oscuridad natural al día.