El consumo de alcohol durante el embarazo, primera causa de discapacidad intelectual en Occidente

El consumo de alcohol durante el embarazo, primera causa de discapacidad intelectual en Occidente

A pesar de ello, actualmente se estima que en España seis de cada diez embarazadas consumen algo de alcohol durante el embarazo.

Bebé.EFE

La sociedad científica Socidrogalcohol recuerda, coincidiendo con el Día de los Trastornos del Espectro Alcohólico Fetal (TEAF), el consumo de alcohol en el embarazo es la primera causa de discapacidad intelectual en Occidente, y se relaciona con la muerte fetal tardía y anomalías neurológicas irreversibles. A pesar de ello, denuncia, actualmente se estima que en España seis de cada diez embarazadas consumen algo de alcohol durante el embarazo.

El TEAF incluye cuatro posibles manifestaciones clínicas: Síndrome Alcohólico Fetal Completo, Síndrome Alcohólico Fetal Parcial, Trastorno del Neurodesarrollo Relacionado con el Alcohol y Malformaciones Congénitas o Defectos Fetales Relacionados con el Alcohol.

Según el estudio ‘Relación entre la exposición prenatal al consumo de alcohol y tabaco de la madre con el riesgo de muerte fetal’ publicado recientemente, “beber alcohol y fumar tabaco durante el primer trimestre del embarazo se asocia con casi tres veces más el riesgo de muerte fetal tardía (a las 28 semanas o más), en comparación con las mujeres que no beben ni fuman durante el embarazo o que dejan de fumar antes del final del primer trimestre”.

El grado de afectación depende de muchos factores, pero en general se puede asegurar que el alcohol impide el desarrollo normal del cerebro, lo que provoca en la mayoría de los casos dificultades de aprendizaje, así como problemas de conducta y de integración social.

Los niños con TEAF tienen dificultades cognitivas básicas (de atención, de procesamiento de la información, toma de decisiones, etc.), junto con dificultades para interaccionar socialmente, lo que les hace experimentar con facilidad rechazo social o ser víctimas de acoso y fácilmente vulnerables.

Las personas con TEAF tardan mucho en aprenden de sus errores, lo que hace que incurran fácilmente en delitos y que terminen enfrentándose a una justicia que les trata como adultos, pero que olvida que su edad mental no se corresponde con la real. El TEAF tiene una incidencia 10 veces mayor al síndrome de Down y ligeramente superior al Trastorno del Espectro Autista.

El pasado mes de junio, la Comisión Mixta Congreso-Senado aprobó una proposición no de ley con el objetivo de ayudar a paliar los trastornos del espectro alcohólico fetal. El texto aprobado contempla la elaboración de un estudio que ayude a determinar el número de pacientes que deben ser reconocidos con TEAF.

“Esto permitirá mejorar la calidad de vida de las personas con dicho trastorno al ayudar a mejorar sus condiciones de vida y fomentar su inclusión en la sociedad”, señalan.

La proposición tiene en cuenta la elaboración de un protocolo para la detección precoz, la potenciación de grupos de investigación que ayuden a mejorar el tratamiento en este campo específico de la sanidad y la infancia.

Y además se plantea diseñar un Plan de Prevención para erradicar el consumo de alcohol en mujeres embarazadas mediante información y campañas. Se contempla también la creación de un portal web para aglutinar información y formación dirigida a familias y profesorado de centros educativos para poder atender de modo correcto a los niños y niñas con este trastorno.