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03/07/2012 10:13 CEST | Actualizado 01/09/2012 11:12 CEST

Las ciberguerras de Estados Unidos, Israel e Irán

La Red se ha convertido en el nuevo campo de batalla, y los estados comienzan a disponer unidades de expertos con capacidad de ataque a los ordenadores enemigos para operar redes eléctricas, transportes o centrales nucleares.

Las tensiones internacionales sobre el programa nuclear iraní están mostrando una nueva manera de atacar a un país enemigo. Me refiero a lo que se ha empezado a llamar como ciberguerra. La Red se ha convertido en el nuevo campo de batalla, y los estados comienzan a disponer unidades de expertos con capacidad de ataque a los ordenadores enemigos que sirven para operar infraestructuras claves como redes eléctricas, transportes o centrales nucleares.

Puede sonar a ciencia ficción o a próxima novela de Tom Clancy, pero como he dicho al principio, en el caso de Irán ya tenemos algunos ejemplos. En el otoño de 2010, en los ordenadores de la central nuclear de Natanz alguien introdujo con un USB el virus Stuxnet, un gusano informático que provocó la avería de 1.000 centrifugadoras de uranio.

Recientemente, también la prensa de Estados Unidos ha revelado el uso de otro malware, Flame, para robar información de ordenadores iraníes para obtener información sensible sobre el programa nuclear y preparar futuros ciberataques. Hoy se ha sabido que fue una operación conjunta de Estados Unidos e Israel, tal y como han certificado el The Washington Post y el New York Times.

Estas acciones conjuntas de ciberguerra se denominan Operation Olympic Games. Se pusieron en marcha en 2006 por orden de George W. Bush, y Barack Obama las ha continuado con entusiasmo.

Pero, ¿quiénes son los responsables de llevar a cabo estos ataques? Estadounidenses, israelíes e iraníes tienen sus unidades militares ya de inteligencia preparadas para luchar en el ciberespacio. En el caso norteamericano, incluso tienen un mando militar destinado a esta función y que cuenta con sus unidades.

En el caso de Estados Unidos, las operaciones contra Irán parece que corren a cargo de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) y la CIA. La NSA aunque no tiene la fama de la segunda, es clave en el esquema de la inteligencia de EE UU y se encarga de la vigilancia electrónica de las comunicaciones, y según apuntan las informaciones del Post, habría desarrollado Stuxnet.

La CIA habría participado con su unidad del Centro de Operaciones de Información -la segunda más númerosa, sólo por detrás de la encargada de antiterrorismo-. Se encarga de robar información de ordenadores o descifrarla de malos que han incautado al enemigo.

Estos agentes junto al Mossad se habrían encargado de introducir los virus en los ordenadores iraníes con operaciones sobre el terreno. Pero no debe infravalorarse las capacidades para la ciberguerra de Israel. Más bien todo lo contrario, al fin y al cabo estamos ante una de las potencias mundiales en el desarrollo de software.

La Inteligencia Militar hebrea cuenta con la Unidad 8200. Recientemente Israel ha reconocido que concibe el ciberespacio como el nuevo campo de batalla, y que lo utiliza para acciones ofensivas. Hasta la fecha, el lenguaje de Tel Aviv había sido bastante ambiguo y prefería hacer hincapié en su capacidad defensiva. Como he dicho antes, este país es un referente en el software de seguridad, muchos oficiales veteranos de la 8200 han creado compañías de notable éxito en el sector.

Centrifugadoras de uranio enriquecido en Piketon, Ohio, en 1984. Fuente: Wikicommons.

Pero los iraníes no son unas pobres víctimas. También desarrollan su capacidad para guerrear en la Red. Conviene recordar el incidente del drone de la CIA que se estrelló a finales de 2011 en Irán. Al parecer no fue un fallo mecánico o fuego antiaéreo (recordar que cuando los iraníes lo exhibieron, no se apreciaron grandes daños). Teherán dijo que había logrado piratear el sistema de navegación del aparato, y lo hicieron aterrizar. Las autoridades de EEUU nunca han admitido que los iraníes consiguieran tal logro, pero sí que existe cierta preocupación por si consiguen extraer alguna información del aparato, e incluso ceder su tecnología a China o Rusia.

En cualquier caso, lo que es cierto es que Irán dispone de un "ciberejército", que todo apunta a que estaría bajo la dirección de los Guardianes de la Revolución. Aunque sus capacidades ofensivas y defensivas aún se discuten, de momento han protagonizado (o se sospecha) ataques contra la BBC, Twitter o la televisión de Azerbaiyán. También se han mostrado unos expertos represores persiguiendo a los ciberactivistas iraníes. Por este motivo, la República Islámica se ha ganado a pulso ser considerado uno de los enemigos de la libertad de expresión en Internet, según Reporteros sin Fronteras.

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