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19/10/2018 07:25 CEST | Actualizado 19/10/2018 07:25 CEST

Provenza: un viaje al jardín de Francia

Campos de girasoles y lavanda en la Provenza.
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Campos de girasoles y lavanda en la Provenza.

Campos de lavanda, estrellas Michelin y habitaciones de ensueño dan la bienvenida al viajero. Todo el mundo debería vivir al menos una vez la experiencia provenzal que significa recorrer el más bello jardín de Francia.

Mercados semanales, cafés al aire libre, edificios majestuosos e impresionantes campos de lavanda representan el colmo de la belleza francesa. Esto, y más, es la Provenza y así lo atestiguan artistas de la talla de Paul Cézanne, Matisse o Van Gogh que, plasmado en sus obras, convirtieron este destino en el gran circo del arte. No es para menos, claro. Viajar a la Provenza es lo más parecido a sentirse protagonista de un cuadro impresionista iluminado por la luz única que se contempla en esta bella región del sur de Francia.

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Del campo a la ciudad visitando importantes legados medievales, lo suyo antes de emprender un viaje a la Provenza es trazar una hoja de ruta que, GPS en mano, nos conduzca hasta rincones tan bellos como Villeneuve-lès-Avignon, Mazan o Tourtour, tres de las visitas más deliciosas que bien merecen un alto en el camino, por ellas mismas y por los hoteles que se pueden encontrar fuera de los circuitos más trillados. Es el caso del hotel Le Prieuré (leprieure.com), que escondido en el corazón del pueblo de Villeneuve-lès-Avignon, es un hotel de campo a cinco minutos de Aviñón; ofrece una atmósfera serena a quien quiera descansar y un punto urbanita para quien necesite sentirse cerca de una ciudad.

Es también una de las propiedades que perteneció al Marqués de Sade y que hoy en día es un precioso hotel donde refugiarse

Alojarse en el hotel Le Prieuré es sentir la genuina Provenza, la de la copa de vino en mano, los jardines plagados de glicinas centenarias y los menús con estrella Michelin. Este bonito hotel, perteneciente a la cadena Relais & Chateaux, cuenta con 25 habitaciones y los mejores croissants de Francia. O casi. Si por alguna extraña razón sientes la obligación de atravesar sus históricos muros y volver a la vida real, siempre podrás visitar la Chartreuse Pontifical, el Fuerte de Saint-André o la imponente Colegiata de Notre-Dame.

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También la antigua ciudad papal de Aviñón, donde tras sus murallas del siglo XIV, se pueden encontrar numerosas joyas históricas. Como joya e histórica es también una de las propiedades que perteneció al Marqués de Sade y que hoy en día es un precioso hotel donde refugiarse. Es el caso del Châteux de Mazan (chateaudemazan.com), ubicado en el pueblo del mismo nombre. Es nuestra siguiente parada en esta ruta por la Provenza. Aquí se casó la estrella de Hollywood Keira Knightley y aquí es de recibo dormir al menos una noche, aunque solo sea para disfrutar de sus animadas cenas al aire libre respirando el auténtico aroma provenzal del pueblo de Mazan, un lugar tranquilo donde nunca pasa nada. Ni falta que hace.

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Para contemplar de cerca el cielo de la Provenza solo hay que subir hasta Tourtour, calificado como uno de los pueblos más bonitos de toda Francia. Aquí, entre las gargantas del Verdon y la Costa Azul, se ubica el Domaine de la Baume (domaine-delabaume.com), una impresionante casa, hoy reconvertida en hotel, que perteneció al artista Bernard Buffet. Su fachada color miel, sus contraventanas azul cielo y la cuidada decoración interior de estilo siglo XVIII representan toda una oda a la Provenza. Alejados de cualquier alboroto, cipreses, higueras, olivos y jazmines conviven en armonía en un lugar que parece pensado para provocar la inspiración.

Cómo llegar:

El trayecto de Barcelona a Nimes es de unas 4 horas por la AP-7 y A9. Es interesante tomar esta ciudad como punto de partida ya que cuenta además con algunos de los monumentos romanos más famosos de Francia. Desde Madrid, los aeropuertos más cercanos a nuestra ruta son Marsella o Niza.

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