Ni te ven ni te creen

Ni te ven ni te creen

Tras la dimisión de Echenique hubo una convulsión en la redacción de RTVE, que vive con angustia la decadencia de estos dos últimos años. La de audiencia, la del prestigio... LA DECADENCIA, así como concepto. Porque por si alguien lo duda, en TVE quedan periodistas que de verdad creen en la tele como servicio público y que desearían ejercer de verdad su profesión.

Un día, estando en Córdoba, Leopoldo González-Echenique, abogado del Estado y presidente de RTVE, se topó en Canal Sur con el programa Tiene arreglo, un espacio que apelaba a la caridad de los andaluces para aliviar las penas que otros andaluces más pobres contaban en pantalla. Lo presentaba Toñi Moreno. Era un programa que, a mis ojos, y visto lo visto a ojos de muchos ciudadanos como yo, confundía dos paradigmas: la justicia con la caridad. Echenique, en cambio, no lo vio así. El programa le gustó mucho, y la presentadora más aún. Ni corto ni perezoso llamó a Pablo Carrasco, director general en aquel momento de RTVA. Lo que sigue forma parte de uno de los capítulos más penosos de la historia reciente de la cadena pública estatal: la contratación y emisión del obsceno (y desaparecido) programa Entre todos, réplica exacta de Tiene arreglo que, oh casualidad, acabó produciendo con su propia productora, tras dejar su cargo en Andalucía, el mismísimo Pablo Carrasco. De tele pública a TELE PÚBLICA y tiro por que me toca. Y, ¡plin!, caja.

Otro día, tiempo atrás, Echenique tomó posesión de su cargo en RTVE. Una de las primeras cosas que hizo al llegar a la cadena fue liquidar a Fran Llorente, ese insólito director de informativos que había conseguido quitarle a la tele pública el marchamo de la manipulación. Llorente era la gran bestia negra y los nuevos tiempos requerían un tipo más maleable, más ad hoc a la nueva mayoría social. Así que Echenique le cortó la cabeza y anunció la llegada de Julio Somoano. Tras la liquidación de Llorente vino la descabezamiento de casi todo el equipo directivo de los informativos, primero, y la de la tele en general después. Todos fueron enviados a los márgenes, algo muy habitual con los profesionales molestos en las cadenas públicas. En las privadas, simplemente se les despide. El caso es que de 34 directivos periodistas solo quedaron cuatro en un principio. Hubo gente que a ese hecho le llamó purga. Pero Echenique lo negó días después en el Congreso.

En total cayeron más de 50 personas entre jefes, adjuntos, directores. Hubo un día, el 5 de agosto, meses después de su llegada, que fueron finiquitadas seis personas, entre ellas Alicia G. Montano, como directora de Informe Semanal, y Ana Pastor. Bueno, lo podemos llamar purga, lo podemos llamar X. Venga. Fran Llorente, por ejemplo se fue a Prado del Rey, lejos del departamento de informativos. La deriva de la tele pública ya la conocen todos los ciudadanos, salvo los que solo leen La Razón, y luego se encierran en una burbuja de cristal y no hablan con nadie, ni salen a la calle, ni leen, ni nada...

Un día, TVE dijo en su informativo, (por resumir) que llevar minifalda era provocativo. Las voces críticas no tardaron en salir acusando a la tele pública de sexista. Echenique tuvo que dar explicaciones cuando acudió al Congreso. Para demostrar que en absoluto era sexista la cadena, puso un ejemplo, digamos, incontestable: "Emitimos Dora la exploradora". No tengo más preguntas, señoría, debieron pensar los parlamentarios...

Otro día, este jueves, tras su dimisión, hubo una convulsión en la redacción de RTVE, que vive con angustia la decadencia de estos dos últimos años. La de audiencia, la del prestigio... LA DECADENCIA, así como concepto. Porque por si alguien lo duda, en TVE quedan periodistas que de verdad creen en la tele como servicio público y que desearían ejercer de verdad su profesión. Son profesionales que lamentan que el titular de este post "Ni te ven ni te creen", sea tan consustancial a la cadena pública que pasa por el peor momento de su historia, en casi todos los sentidos.

La noticia de la marcha de Echenique había corrido días atrás. Los motivos eran conocidos: tras dos años y unos meses de mandato, pidió más dinero a Hacienda para mantener la insostenible (y no solo por motivos financieros) cadena pública y Montoro, siempre tan sensible a lo público y a lo audiovisual, le dijo que ni hablar.

Ayer, cuando vieron que la noticia solo iba a darse en quince segundos en el telediario, sin una sola declaración ni de la oposición ni de Montoro, un grupo de periodistas se revolvió en sus asientos, decidió levantarse y acudir a la zona de edición a pedir explicaciones. Allí se encontraron con José Gilgado, el subdirector de informativos, el segundo de Julio Somoano, otro periodista llegado de Telemadrid.

Pidieron explicaciones sobre la NO noticia. Gilgado, airado, los llamó al orden, los mandó a sus puestos y los conminó a sentarse (sí, sí, ese es el nivel). Ante la negativa, hubo momentos tensos, y el resto de la redacción, casi en su totalidad, se levantó también, contrariada y harta. Ni te ven ni te creen, parecían decirle. Gilgado sacó su móvil y empezó a grabar la situación. Es algo que parece que hace a menudo en momentos de crisis. Se ignora la razón.

La presión tuvo su consecuencia: se logró que en lugar de los pocos segundos que se pensaba dar sobre esa información, la noticia tuviera cierta entidad, con declaraciones de Rafael Hernando y del ministro Montoro. Eso sí, todo eso sucedió cuando habían pasado más de cuarenta minutos del telediario. Después de:

-Cuatro piezas sobre el pederasta

-Cataluña

-Piezas políticas

-Caso Pujol

-Rajoy en China

-El pago a los funcionarios de la extra

-Irán

-La asamblea de la ONU

-Cameron

-Argelia

-Amenaza yihadista

-ONU España. Felipe VI

-Colombia

-Pescadores en Texas

-Robots en Japón

-Apuñalador de Lleida

-Más pederasta

-Ahorro

-La cesta de la compra

-Ébola

-Lluvias

-Hepatitis

-Las mujeres y los videojuegos

Y ya, la dimisión de Echenique. Pero, los que solo vieron ayer la tele pública, y vivieron en su burbuja de cristal después, no supieron los motivos que le habían llevado a marcharse. En la noticia no se citó nada del dinero que había pedido como condición indispensable, ni por tanto la negativa de Montoro.

Y Urdaci, de director de informativos en 13TV. Ahí estamos.

Y por cierto, este sábado se emite el reportaje sobre Gallardón en Informe Semanal. Yo creo que deberíamos estar atentos a la pantalla. Ahí lo dejo.

(*) Este artículo ha sido modificado desde su publicación por la autora (26/09)

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Periodista, ha trabajado para diarios como Levante y televisiones como Canal 9 y TVE. Es colaboradora de radios como Cadena Ser o RNE. Cubells ha publicado varios libros sobre el mundo de la televisión y también, en colaboración con Marce Rodríguez, el libro Mis padres no lo saben.