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09/06/2012 21:13 CEST | Actualizado 09/08/2012 11:12 CEST

Ahora, a ponerse las pilas

Europa nos ha otorgado una especie de línea de crédito para sanear los bancos en apuros. Y también nos transmite un mensaje muy claro: ahora nos toca poner nuestra casa en orden. Para ello hacen falta más ajustes, más reformas y más sacrificios.

Europa nos ha otorgado una especie de línea de crédito de hasta 100.000 millones de euros para sanear los bancos en apuros. Es una buena noticia, puesto que se ha logrado que los 27 tomen una decisión de gran calado para atajar uno de los problemas críticos a los que nos encontramos: la sequía de crédito y la posibilidad de que varios bancos quiebren. La esperanza es que los mercados de deuda pública vuelvan a confiar en la capacidad de la economía española de superar la crisis y que el sector bancario vuelva a financiar proyectos de inversión a medio y largo plazo.

Técnicamente se trata de un préstamo europeo al FROB, el fondo de restructuración bancaria, organismo que transferirá recursos a los bancos con problemas de capitalización. Pero este préstamo europeo es también un voto de confianza en la sociedad española. Europa nos lanza un salvavidas que nos permite revitalizar el sistema bancario. Y también nos transmite un mensaje muy claro: ahora nos toca poner nuestra casa en orden. Tenemos que llegar a un gran pacto de estado sobre la competitividad. Los líderes políticos, económicos y sindicales tienen que explicar a la sociedad que la concesión de esta ayuda no resolverá nada si no conseguimos aumentar nuestra competitividad. Para ello hacen falta más ajustes, más reformas y más sacrificios. El problema de fondo no se resuelve con 100.000 ni con 200.000 millones. Se resolverá únicamente con años de trabajo duro.

La economía global no es ningún paraíso. Es un lugar donde se trabaja y se compite. Tenemos suerte de que Europa nos haya dado una inyección de esperanza. Ahora nos toca ponernos las pilas.