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21/05/2014 07:51 CEST | Actualizado 20/07/2014 11:12 CEST

Economía del deporte

Según datos de la UE, por término medio el deporte da empleo a un 1,5 % de la población ocupada, y en España la cifra asciende al 1,3 %. Si se añaden además los puestos de trabajo creados gracias a los eventos deportivos, la proporción aumenta hasta el 1,8 % en España.

A medida que se acerca el verano empezamos ya a sumergirnos en el festival del deporte como entretenimiento colectivo, sobre todo en un año en el que se celebra el campeonato mundial de fútbol. El deporte representa además una proporción muy significativa del empleo y de la actividad económica. Según datos de la Unión Europea, por término medio el deporte da empleo a un 1,5 por ciento de la población ocupada, y en España la cifra asciende al 1,3 por ciento. Si se añaden además los puestos de trabajo creados gracias a los eventos deportivos en otros sectores como el turístico, por ejemplo, la proporción aumenta hasta el 2,1 en la UE-27 y el 1,8 por ciento en España. Se trata de porcentajes nada desdeñables.

En términos de valor añadido bruto, el sector del deporte contribuye al Producto Interior Bruto (PIB) aproximadamente un 1,1 por ciento en el conjunto de la UE y un 0,9 en España. Si se añade la actividad inducida por el deporte, entonces los porcentajes suben al 1,8 y al 1,3, respectivamente. España, por tanto, se encuentra por debajo de la media europea. Los países que se encuentran por encima son Alemania, Austria, Dinamarca y Reino Unido. Por lo tanto, no es cierto que los países periféricos tengan sectores de deporte de mayor tamaño.

El sector del deporte podría convertirse en un sector puntero en lo que al crecimiento económico y del empleo se refiere si pudiéramos aumentar los multiplicadores, es decir, el efecto de crecimiento sobre otros sectores de la economía. Según la Unión Europea, en el caso español el mayor efecto multiplicador del deporte se verifica en el sector de la construcción, seguido de la alimentación y bebidas, el agua, y la fabricación de metales. En todos estos sectores el multiplicador en España es mayor que para la media de la UE-27. Sin embargo, en Alemania -que tiene un sector de deportes un 50 por ciento mayor que el español en relación al tamaño de la economía- los mayores multiplicadores se dan en sectores como los seguros, el transporte aéreo y el automóvil. Es curioso constatar que el sector deportivo se interrelaciona con otros sectores siguiendo pautas generales de distribución de la actividad económica.

Estas cifras demuestran dos puntos muy importantes. El primero es que España se encuentra por debajo de la media en lo que se refiere al tamaño del sector deportivo y que por tanto cabe un mayor crecimiento. El segundo es que habría que reconducir ese crecimiento de tal manera que tuviera un impacto mayor en sectores que no fueran la construcción, los alimentos y la bebida.

No cabe duda de que los sectores del ocio -que incluyen el deporte- van a experimentar una evolución al alza en los países europeos, sobre todo a causa del envejecimiento de la población. En España, además, se acentuará su crecimiento dado el efecto de relocalización de jubilados de otros países. El sector del deporte mueve unos 7.300 millones de euros al año en España y podría mover casi el doble si consiguiéramos acercarnos a la media europea y distribuir mejor los efectos multiplicadores sobre otras ramas de la economía. Para ello se pueden diseñar políticas públicas, pero también es necesario que nuestras grandes empresas turísticas, algunas de ellas entre las mayores del mundo, aprovechen mejor el enorme potencial del deporte como sector de ocio.

El sector del ocio suele contribuir al PIB un porcentaje menor que al empleo total. Es imprescindible, por tanto, elevar la productividad, atraer negocio de mayor valor añadido, y sobre todo aumentar los efectos multiplicadores en otros sectores más productivos que la construcción o la alimentación.

Este artículo se publicó originalmente en la revista 'Empresa Global.'

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