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08/10/2018 16:25 CEST | Actualizado 08/10/2018 17:58 CEST

El doctor Vela sí es un malo

El médico ha sido absuelto por el robo de Inés Madrigal por prescripción de los delitos.

"Cuando cumplas 20 años te voy a decir algo muy importante" le dijo Inés Pérez a su hija, también llamada Inés, de apellido, Madrigal. Pero la hija no pudo esperar y a los 18 años conoció la verdad: "Eres adoptada, llegaste a nosotros gracias a la ayuda de un jesuita y un ginecólogo, el doctor Eduardo Vela".

En 1987, recién cumplida su mayoría de edad, Inés Madrigal no imaginaba la verdad que se escondía tras su adopción. Su partida de nacimiento y su inscripción en el Registro Civil de Madrid no correspondían con su origen biológico. Inés fue inscrita como hija natural de su padres adoptivos.

31 años después de aquella revelación, Eduardo Vela Vela, el ginecólogo que intervino en su adopción ha sido declarado culpable, por la Sección Séptima de Audiencia Provincial de Madrid, de los delitos de detención ilegal, falsedad documental y suposición de parto y estado civil. Pero, aún así, ha quedado absuelto porque el tribunal considera prescritos esos delitos.

Para abrir las puertas de la justicia, Inés Madrigal se vio forzada a denunciar a su madre adoptiva para intentar arrancarle la verdad al ginecólogo y llegar a conocer su origen biológico. "Todo depende de ti madre", le dijo, "ni siquiera me preguntó qué le podría pasar. Sin dudarlo un momento me dijo ¡adelante, denúnciame! ".

Hace 44 años el doctor me recibió con mucho cariño y afecto, cosa que me extrañó porque no me conocía de nada

Aquel acto de amor y valentía no ha sido suficiente para condenar al ginecólogo y director de la Clínica San Ramón, Eduardo Vela, porque el tribunal ha considerado que los delitos estaban prescritos incluso antes de que Inés presentara la denuncia en el año 2012.

El desaliento y la derrota no caben en la mente de Inés Madrigal. "Hoy donde quiera que esté mi madre tiene que estar muy contenta", ha dicho antes decenas de periodistas este lunes. La justicia considera probados los hechos que Inés Pérez narró frente al doctor el día del careo, que ha sido esencial en este proceso.

ASÍ FUE ESE CAREO

El 10 de diciembre de 2013 Inés Pérez, la madre adoptiva, y Eduardo Vela, el doctor, se sentaron, cara a cara, en la misma habitación del juzgado de Instrucción nº46 de Madrid. Ambos hablaron en condición de imputados para aclarar las contradicciones de sus declaraciones.

- Inés Pérez: "Hace 44 años el doctor me recibió con mucho cariño y afecto, cosa que me extrañó porque no me conocía de nada.

La primera vez que fui a la clínica fue para hacer un embarazo postizo. Me dieron consejos para que por Miraflores (lugar donde residía Inés Pérez) fuese con síntomas de embarazo: demacrada, vomitando...

Yo dije que no lo iba a hacer. La segunda vez que fui a la clínica me dijeron que me iban a dar una sorpresay un regalo. Han pasado 44 años de aquello".

El abogado de la acusación , aportó fotografías de Inés Pérez en los años en los que pudieron haber ocurrido los hechos.

- Eduardo Vela: "No, no la conozco de nada. Ni a la mujer que aparece en las fotografías ni a la que tengo delante en este momento".

Inés insiste.

-Inés Pérez: "Comprendo que no me recuerde porque estuvimos alrededor de una hora en la clínica. Nos dieron unos papeles para ir al Registro. Pensé que habíamos hecho una adopción. Es una pena que el doctor no se acuerde de los hechos".

A pesar de su 90 años, Inés Pérez tenía grabada a fuego aquella hora. Recuerda cada detalle, incluso el mobiliario de la consulta en la que por primera vez abrazó a su hija.

-Inés Pérez: "Me llamó el médico de la clínica San Ramón, el doctor Eduardo Vela, para que me presentara en la clínica el 7 ó el 8 de junio de 1969. Tenía que ir con ropa de recién nacido porque me iban a dar una sorpresa. Cuando llegué con mi marido me pidieron la ropa y vistieron a una niña. Me dijeron que era prematura, que tenía 4 días. El doctor me recomendó que, como era prematura,no le comprara cuna todavía, que la tuviera en el nido del coche con dos bolsas de agua caliente (...)

El doctor me dijo que si el bebé se ponía malo no avisara a ningún médico bajo ningún concepto, que lo avisara a él directamente.

Hablaron entre una comadrona y el médico y les oí decir que tuvieran cuidado, que estaba una mujer, de la que dijeron el nombre pero no me acuerdo, y se podría descubrir el ajo.

En ningún momento pensé que estaba haciendo nada malo, pensaba que todo era legal. No me pidieron ningún dinero. Fue una niña regalada (...) me dijeron que la niña era de una mujer casada, que la tuvo fuera del matrimonio".

Aquel día, durante el careo, madre e hija estuvieron juntas. Inés Pérez salió indignada: "A mí no me traigáis más a esto", le dijo a su hija. "Para que este señor me deje por mentirosa, a mí no me traigáis más a esto".

Han pasado 5 años. La débil salud de Inés Pérez fue deteriorándose. Su vida se apagó el 17 del diciembre de 2016. Días antes de morir unos periodistas fueron a su casa y le preguntaron por el juicio "Yo iré donde haga falta para que se sepa la verdad"

Este 8 de octubre de 2018 España conoce la primera sentencia por un caso de "niños robados". Las 3 magistradas consideran a Eduardo Vela culpable, "autor de los 3 delitos", tras quedar probado "de forma incontestable" que "entregó una niña de pocos días (...) simulando un parto que no se había producido, certificando su nacimiento de puño y letra".

Aunque la absolución les duele en el alma, Inés y su incansable abogado Guillermo Peñallevarán el caso al Tribunal Supremodonde la justicia deberá decidir sobre la prescripción del delito, creando una esencial jurisprudencia para las 522 denuncias que esperan su turno en los juzgados de toda España.

Su lucha no ha terminado. "Cuanto mayor sea el tamaño del obstáculo, mayor será nuestra fuerza", termina Inés Madrigal.

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