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jaboisLean a Jabois, un joven de la a√Īada de la Constituci√≥n espa√Īola, como servidor, que acude de vez en cuando al Congreso para recrear luego en su cabeza situaciones ir√≥nicas que suceden en el mismo. Juega tan bien con la realidad y la ficci√≥n, que da igual qui√©n es qui√©n, eso no es lo importante.
Los lugares y la tecnología pueden haber cambiado a lo largo del tiempo, pero la historia humana no: ni la brutalidad de los ataques terroristas, ni la pérdida de vidas inocentes. Como tampoco ha cambiado la determinación de la gente corriente, ni la de los mandatarios democráticamente elegidos, que se niegan a verse doblegados ante el terror.
2014-02-06-20131023sesioncontrol.jpg El relato de los atentados de París, la tentación política de rentabilizar el terrorismo y la insistencia mediática en repetir las mismas informaciones, contribuyen a crear un clima social en el que el miedo colectivo es protagonista. El 73% de los franceses comulga con la merma de derechos que supone el estado de excepción y que Hollande no habría logrado aplicar en otro momento.
Admito que las soluciones de Pablo Iglesias son siempre atractivas: indoloras, baratas y con resultados milagrosos garantizados en un plazo adecuado. Me recuerda a los médicos o curanderos a los que uno recurre cuando ya lo ha perdido casi todo, incluida la esperanza.
Aquella tarde del 11 de marzo de 2004, justo antes de la primera manifestación en recuerdo a las víctimas y en contra de la masacre, yo me abracé a mi misma, abracé a esa vida que crecía en mí y la acepté consciente de su fragilidad, abracé la vida que nacía en mí para abrazar a esos padres y esas madres que nunca más volverían a abrazar a sus hijos.