14 de noviembre

Yo elijo mi derecho a no hacer huelga, fundamentalmente porque no es la imagen que quiero transmitir de mi país, y porque nos guste o no en este mundo global nos va a costar una pasta importante vía prima de riesgo, bono, deuda, etc..., y las deudas un país serio las paga.
Los empresarios siempre hemos optado por abrir nuestras empresas, nuestros negocios y nuestros comercios con absoluta normalidad. Parar el funcionamiento de una empresa, a mi juicio, no es la mejor manera de defender ni un solo puesto de trabajo, sino de favorecer su destrucción. Y no estamos para eso.
Podr√≠amos dar una sola raz√≥n para la huelga y bastar√≠a: casi 6.000.000 de parados, muchos abocados al desempleo por una reforma laboral que se ha convertido en una m√°quina de destrucci√≥n de puestos de trabajo. Pero tenemos muchas m√°s. Tenemos que decir ¬°NO! para que el Gobierno espa√Īol, el de Berl√≠n y en toda Europa se nos oiga alto y claro que NO vamos a permitir que nos dejen sin futuro.