aire

"¡Eso no es así y lo demostraré!". Así de contundente imagino a Antoni de Martí Franquès, un hombre entusiasta y observador
maximsLa viuda alegre es una fiesta gracias a su falta de pretenciosidad y a un coro que canta bien mientras baila llenando el espacio. Mejor dicho, tres fiestas. Una por acto. Y la última, la mejor en un Maxim's fin de siécle.