bebes

¬ŅTe acuerdas de tu primera vez? No esa primera vez. Para empezar, eso es por lo que ahora est√°s metida en este l√≠o. Me refiero a las otras, las que definen tu entrada en el mundo de la maternidad. Las que acaban siendo un caos. Las cosas para las que a nadie se le ocurri√≥ prepararte.
Super√© mi miedo a que la gente me viera alimentando a mi beb√©; y el miedo a ofenderla. Super√© mi rechazo a fotografiarme d√°ndole el pecho. Super√© la verg√ľenza por algo vital. Dej√© de sentir ataques de ansiedad y de obsesionarme con taparme con la mantita.
Nunca he sido muy fan de los prop√≥sitos de A√Īo Nuevo. Prefiero proponerme objetivos que s√© que puedo ir cumpliendo poco a poco y valorar cada paso que voy dando y cada etapa que cumplo, para as√≠ llegar al fin que me he propuesto. Lo que no hago es proponerme objetivos inalcanzables que a√Īadan estr√©s a mi vida.
Ya sé que me puedes salir con la típica broma sobre los bebés de 10 meses y que con regalarnos cajas y papel de regalo ya somos felices. Touché, Papá Noel, touché. Claro que quiero esas dos cosas. Pero hay otras que también me encantaría que me trajeses.
Le√≠ una cantidad ingente de libros y art√≠culos cuando estaba embarazada. ¬ŅCu√°nta de toda esa informaci√≥n us√© realmente? Algo. Un poco. La mayor parte de lo que le√≠ fue una p√©rdida de tiempo. Estas son las cosas que me habr√≠a gustado leer antes de lanzarme a la maternidad con mis libros, mis gr√°ficos y mis ideales.