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guinea Es impensable creer que se puede avanzar en la lucha contra la pobreza o las desigualdades si no se actúa de manera directa para atajar la discriminación que sufren millones de niñas y mujeres en todo el mundo. No, no es sólo por las mujeres. Es porque a través de ellas el trabajo, la educación, la salud se diseminan por toda la comunidad. Es el mismo principio por el cual las sociedades más equitativas, aquellas en las que la distribución de la riqueza es menos desigual, son las más prósperas.