Benjamín Netanyahu

Debido a la nueva decisión no se retomará hasta el 19 de julio, días antes de que el tribunal inicie un receso hasta el 1 de septiembre.
Un pueblo cansado de la ocupación, del cerco, de colonos y controles, de falta de esperanza y de soberanía, que no espera nada de Bennett.
Bennett, el nuevo primer ministro, promete "sanar" un país dividido tras 12 años de reinado del Likud. Las tensiones en el propio gabinete son el primer riesgo de atranque.
El Parlamento israelí aprueba al nuevo Gobierno y pone fin a la era de Benjamin Netanyahu.
"Israel no es una monarquía", advierte Naftali Bennet, que dirigirá la nueva coalición.
La coalición que aspira a desbancar a Netanyahu tiene enormes retos en economía o seguridad que dependen, aún, de que el primer ministro les quite algún tránsfuga.
El primer ministro pide a la derecha israelí que se oponga al "peligroso gobierno de izquierda".
El pacto se produce horas antes de que finalizara el plazo y superando las diferencias que hasta el momento habían impedido la formación de un gobierno de unidad.
Progresista, hijo de presidente y sobrino de ministro, hasta ahora estaba al cargo de la Agencia Judía.
El líder de Yamina, antiguo asesor de Bibi y exlíder de los colonos en la Palestina ocupada, sería el primer ministro si fructifica la alianza antiLikud.