benjamin netanyahu

Un pueblo cansado de la ocupación, del cerco, de colonos y controles, de falta de esperanza y de soberanía, que no espera nada de Bennett.
Bennett, el nuevo primer ministro, promete "sanar" un pa√≠s dividido tras 12 a√Īos de reinado del Likud. Las tensiones en el propio gabinete son el primer riesgo de atranque.
El Parlamento israelí aprueba al nuevo Gobierno y pone fin a la era de Benjamin Netanyahu.
"Israel no es una monarquía", advierte Naftali Bennet, que dirigirá la nueva coalición.
La coalici√≥n que aspira a desbancar a Netanyahu tiene enormes retos en econom√≠a o seguridad que dependen, a√ļn, de que el primer ministro les quite alg√ļn tr√°nsfuga.
El primer ministro pide a la derecha israelí que se oponga al "peligroso gobierno de izquierda".
El pacto se produce horas antes de que finalizara el plazo y superando las diferencias que hasta el momento habían impedido la formación de un gobierno de unidad.
Progresista, hijo de presidente y sobrino de ministro, hasta ahora estaba al cargo de la Agencia Judía.
El líder de Yamina, antiguo asesor de Bibi y exlíder de los colonos en la Palestina ocupada, sería el primer ministro si fructifica la alianza antiLikud.
La coalici√≥n que lidera Lapid tiene 58 esca√Īos pero necesita al menos 61. Necesita de los partidos √°rabes. Sin contar con la posibilidad de tr√°nsfugas que impidan la suma.