Bernardo Montoya

El asesino confeso de la joven zamorana Laura Luelmo inculpa ahora de la muerte a una expareja suya.
Dice que la mujer atacó con un martillo a la maestra leonesa por celos, después de verlos hablar en la calle.
"Los monstruos y seres perversos no pueden convivir en una sociedad a la que odian y contra la que van a seguir actuando".
Tuvieron un vis a vis el día 15 de diciembre, dos días después de la desaparición de Laura Luelmo.
Ha ingresado en la cárcel provincial de Huelva tras ser decretada la orden de prisión comunicada y sin fianza.
Es la m√°xima pena privativa de libertad que existe en el C√≥digo Penal espa√Īol, sobre la que hay un intenso debate social y pol√≠tico.