bisexual

El teatro -la literatura dram√°tica- en castellano pocas veces ha hecho justicia a los personajes LGTB. El marica siempre era el gracioso, el traidor, el malo... el marica o la bollo, el transexual o el bi siempre eran el extra√Īo, el inadaptado, el mentiroso o el suicida. Pocas veces el amigo, el protagonista, el abogado, el periodista, el tendero, el polic√≠a...
En 38 de los 54 estados africanos la homosexualidad es ilegal, en algunos países se persigue con cadena perpetua o incluso pena de muerte. Esperar a ser juzgado es ya de por sí una condena. Una vez en prisión es difícil sobrevivir. Te puedes quedar sin familia, amistades, trabajo y lugar donde vivir.
Un libro es excelente: una selecci√≥n de relatos y poemas que no dejan indiferente, que, en conjunto quiz√°, trasmiten una sensaci√≥n de cansancio, de desilusi√≥n, pero que en ning√ļn caso anuncian rendici√≥n. Tambi√©n hay gozoso sexo y saludable sentido del humor.
Ser lesbiana, gay, transexual o bisexual no implica, ni mucho menos, tener ideas progresistas. Al contrario: el porcentaje de gays que se siente de derechas (6,23%) dobla al de la población general (3,11%). Un dato que se puede personificar en Mario Valdés, un joven gay que afirma sin tapujos ser homosexual y de ultraderecha.