bisexuales

2014-07-02-cintilloorgullo.jpgSoy un ciudadano libre, titular de derechos, que vive en un país libre. Si hoy puedo pasear sin restricciones por la calle -cuando quiero y con quien quiero-, si puedo opinar, manifestarme y reclamar lo que creo justo, es porque esto se ha ganado con un enorme esfuerzo y sacrificio.
2014-07-02-cintilloorgullo.jpgDecida por su cuenta y riesgo que la homofobia en Espa√Īa ya no existe y que, desde la aprobaci√≥n del matrimonio igualitario (al que usted llamar√° matrimonio gay, o matrimonio de ZP), esto es un para√≠so orgi√°stico en el que los gays nos dedicamos a refocilarnos y a hacernos selfies.
2014-07-02-cintilloorgullo.jpgNos manifestamos por quienes no pueden. No pueden, por ejemplo, miles de personas LGTB en el entorno rural. No pueden, si alargamos la mirada más allá de nuestras fronteras, las personas LGTB de un país como Uganda o Rusia, país vecino de la UE.
Sobran las razones para seguir usando este día para la reivindicación y llamada de atención sobre lo mucho que queda por hacer en materia del reconocimiento de las diferencias. Un horizonte democrático que ha empezado a situarse convenientemente en la agenda política internacional.
Veo a Conchita Wurst, o Tom, como una de estas semillas. Un ejemplo de ciudadano europeo capaz de elegir quién quiere ser sin importar qué piensen los vecinos de alrededor. Capaz de lograr la gran victoria que supone sobrevivir a ser diferente, a no ser comprendido, a no encajar.
Los armarios son una herramienta perfecta para guardar ropa y objetos. Nunca un cuerpo. Nunca una orientaci√≥n. Son oscuros y asfixiantes. Si piensas que ser lesbiana o gay es motivo de verg√ľenza y es raro, entregar√°s con tu cuerpo y tus palabras esa idea a las personas que te rodean.
Esta semana hemos conocido la poca implicación de la figura paterna en el cuidado de sus hijos. El resultado es extremadamente descompensado: el cuidado de los hijos recae en la madre en el 82% de los casos, y en la abuela, que ya es la segunda opción (7,5%), por encima del padre (4,8%).
¬ŅNo hay alg√ļn homosexual en los equipos de primera divisi√≥n? Si se acepta que aproximadamente entre un 10 y 15% de la poblaci√≥n es homosexual, resulta an√≥malo que de los miles de futbolistas de primer nivel europeos, solo Hitzlsperger haya reconocido formar parte de esa minor√≠a.
Casi 90 de cada 100 adolescentes LGB viven en el armario por miedo a ser agredidos física o psíquicamente. Son también clara mayoría los que piensan que dar a conocer una orientación sexual diferente a la heterosexual multiplicaría por tres la posibilidad de sufrir agresiones.
Hará falta mucha pedagogía y mucha movilización social. Una pedagogía que debería empezar por explicarles a los diputados del PP europeo que votaron en contra de un informe de la Eurocámara que el reconocimiento y garantía de los derechos LGTBI no es una cuestión ideológica, como tampoco ajena a los intereses de la UE. Se trata nada más y nada menos que de una cuestión de derechos humanos, o sea, de democracia.