bondad

Levantarse un día. Mirarse al espejo y descubrir allá enfrente, fuera de uno, un raro, no es fácil. Pudiéramos tener la tentación
El presidente Obama fue capaz, sin titubear ni chirriarle los dientes, de reconocerle a Rajoy el mérito de haber estabilizado la economía española al haber evitado un caos financiero Un juicio ajeno a los varios millones de personas que han tenido que ser sacrificadas en España.
Si uno no la siente, puede comenzar por razonar sobre su existencia: si acepta que existe la maldad, que en realidad es fruto de la ignorancia, debe por lógica aceptar la existencia de la bondad, en el otro extremo. Uno mismo puede percibir en sí mismo esa inclinación hacia la bondad.